A Sala Llena

2012

2012 (Idem, EE.UU., 2009)

Dirección: Roland Emmerich. Guión: Roland Emmerich, Harald Kloser. Producción: Roland Emmerich, Larry J.Franco, Harald Kloser. Elenco: John Cusack, Danny Glover, Amanda Peet, Thandie Newton, Chiwetel Ejiofor, Oliver Platt, Woody Harrelson, George Segal. Distribuidora: Columbia. Duración: 158 minutos.

Nuevamente Emmerich en una pulseada contra la destrucción de la Tierra. En esta, toma la predicción maya de la llegada del Apocalipsis en el año 2012, teoria avalada científicamente gracias a la aparicion de neutrinos gracias a la radiación emitida por el sol, quienes en demasía pueden generar una reaccion nuclear haciendo hervir las aguas a miles de kilómetros bajo tierra y asi, causar extremos cambios climaticos a la altura de tsunamis, terremotos, maremotos, traslado de campos magneticos, polos…

Nada que no hayamos visto ya, sino una mezcla de cine  catástrofe, si queremos interiorizarnos podriamos abreviar como un collage de Volcano, Terremoto, La Aventura del Poseidon, Armageddon y las anteriores de Emmerich, Dia de la Independencia y El Día Despues del Mañana. En 2012, se toma por alto la religiosidad del evento crucial, otra vez, un departamento del Estado, arma una operación donde veremos el espiritu norteamericano de dar batalla a toda amenaza contra los EEUU, en esto caso contra todo el globo. Por momentos hubiese creido que el director se habia jugado en contra de lo que manifestaba en Dìa de la Independencia llevando al ridiculo ese “espiritu” en una escena donde el mismisimo Presidente de los EEUU se subia a un avion para combatir a la par de sus soldados, aquí, el inicio plantea un mea culpa que se diluye el terminar mostrando todo lo contrario, sino que encima lo potencia.

Chiwetel Ejiofor, quien trabajó en Redbelt, el excelente film de Mamet que no llegò a la cartelera porteña, compone al unico personaje destacable dentro de esta superproducción un geólogo que descubre maravillosamente todo que estaría por suceder, con similitudes al cientifico interpretado por Jeff Goldblum en Dia de

Dentro del casting de estrellas venidas a menos en el constante ejemplo de sumarse a un proyecto multimillonario por el solo afan de recolectar unos cuantos dolares, encontramos a actores de talla como John Cusack, alguien que antiguamente no tranzaba con proyectos de esta magnitud, recuerdo haber escuchado de su boca en entrevistas su involucramiento con buenos guiones, de lo contrario no aceptaba propuestas, eran tiempos de City Hall, luego de ella, su mentalidad cambió. Igualmente podriamos mencionar a Thandie Newton y al mismisimo Woody Harrelson, actores que han perdido gran parte de mi respeto. 2012 solo se encarga de mezclarlos en una trama irrisoria para aportar un poco de dramatismo, alguna escena de llanto, emotividad forzada y personajes completamente estereotipados una y otra vez.

Uno de los grandes problemas con 2012, es que nos encontramos con un film de efectos y nada mas que eso, efectos que ni siquiera asombran ya, escenas que ya hemos visto copiadas inclusive en films del mismo director, reproducidas y hasta repetidas al menos en tres ocasiones dentro del mismo film, como por ejemplo una huida en avion despegando mientras las pistas se desquebrajan por un sismo. Están tambien aquellos que van a ver este tipo de films solamente por las escenas de efectos, destrucciones, etc, para quienes me atrevo a decir que son contadas, y no mas que aquellas vistas en el trailer.

Solo queda por decir que alguna vez hubo un director aleman, que entre sus brazos quizo brindar entretenimiento y lo logró con films menores hasta concretar Stargate, una novedosa propuesta que acercó en los 90’ un cine de entretenimiento familiar perdido a manos de Spielberg y otros, recreó una fantasia que sus nuevos y ostentosos films para las masas no han llegado a tener, espíritu ni osadia tal que, sin una historia por detrás por mas que volemos nuevamente la Casa Blanca, el Obelisco, el Pentagono, la Torre Eiffel, y demas, no valdrán màs que una entrada al aburrimiento.

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Definición de obsesión: Se trata de una perturbación anímica producida por una idea fija, que con tenaz persistencia asalta la mente. Y vaya si Emmerich esta obsesionado, desde Dia de la Independencia nos muestra su imaginario de la destrucción de las grandes ciudades. Esa obsesión va mutando en formas , desde amenazas extraterrestres , pasando por el calentamiento global y terminando en cumplimientos de profecías de destrucción del planeta , inundaciones , explosiones , lava , congelamiento , tsunamis , terremotos , huracanes da la sensación que Emmerich busca y va a prueba y error , con un presupuesto ilimitado puede darle rienda suelta a su obsesión y convierte sus películas en festivales de fuegos artificiales , casi no hay historia , o si la hay ( quizás alguna insistencia en tratar la relación entre padres e hijos varones , donde siempre el hijo termina viendo al padre como un héroe) termina siendo un MacGuffin que se utiliza como cáscara para mostrar su apetito por la destrucción.

En 2012 ya no hay términos medios , mientras en Dia de la Independencia se destruían las grandes ciudades y en El dia después de mañana la escapatoria era hacia el sur , acá Emmerich no deja salida alguna , pulveriza al mundo sin piedad ( los escapes de John Cusack y familia con la limo o el avión con el mundo , literalmente , cayéndosele en la cabeza son antológicos) y mas alla de la historia como cáscara para mostrar todo el despliegue , se intenta mostrar la ambigüedad del comportamiento humano ante una situación extrema ( mas allá de algunos personajes berretas como el ruso Karpov por ejemplo , gélido e inocuo villano) , destacándose el personaje que interpreta Chiwetel Ejiofor (Adrian Helmsley) típico personaje del cine americano que mantiene el equilibrio entre lo que sabe y lo que cree.

Lo peor es como siempre el Emmerich político , no llegando al nivel indignante de Dia de la Independencia ( donde recordemos que el 4 de julio se convertía en el día de la independencia mundial) pero mostrando a un presidente ( Danny Glover , claro , ahora con Obama se puede mostrar un presidente negro , mas allá de la herejía de Deep Impact la década pasada , era algo totalmente prohibido por los estudios) que se inmola con el pueblo y ayuda a una niña a buscar a su padre , pero sin ningún reparo de mandar a asesinar a cualquiera que quisiera contar algo sobre lo que estaba aconteciendo en el mundo , “Daño Colateral” le dicen. Eso si; por un pasaje en el barquito de la salvación se cobrará mil millones de euros. El mundo se termina pero el capitalismo continúa. Salvo algún personaje que lo cuestiona al pasar a nadie parece molestarle y “las empresas privadas que hicieron esto posible” como dice el personaje de Oliver Platt continuaran, aunque el mundo no este allí para contarlo.

Volviendo a la obsesión: siempre se hablo del fin del mundo, Virgilio dijo en su momento “El universo, sorprendido y aterrorizado, tiembla por temor de hundirse otra vez en la eterna noche”; hay una extraña añoranza de Emmerich de verlo convertido en realidad, y evidentemente se identifica con el Charlie Frost que interpreta Woody Harrelson; quiere subirse a la montaña mas alta y ver como el mundo se le cae encima.

Por Carlos Federico Rey

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