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CRÍTICAS - CINE

No Fumar es un Vicio Como Cualquier Otro

No Fumar es un Vicio Como Cualquier Otro (Argentina, 2007).

Dirección: Sergio Bizzio. Guión: Sergio Bizzio y Lucía Puenzo. Elenco: Horacio Acosta, Mausi Martínez, Luis Machin y María Onetto, Fabián Arenillas, Víctor Laplace, Nacho Gadano, Elvira Onetto, Diego Velázquez, Luis Ziembrowski. Duración: 90 minutos.

Una de las acepciones del término vicio, según el diccionario de la real Academia Española, es: “Gusto especial o demasiado apetito de algo, que incita a usarlo frecuentemente y con exceso”.

No Fumar es un Vicio Como Cualquier Otro se funda sobre la interesante estructura de comedia coral, en la que diversas historias se van articulando a través de la relación fortuita que establecen entre sí los diferentes personajes. Si bien aquí existe un claro protagonismo del matrimonio interpretado por Horacio Acosta y Mausi Martínez, en pleno proceso de deterioro no sólo como pareja sino también como individuos; cobra también relevancia, la dupla conformada por Luis Machin y María Onetto, que interpretan a un asesino serial y a una actriz retirada y artista plástica en potencia, respectivamente.

El universo creado por el director Sergio Bizzio, también responsable del guión junto a Lucía Puenzo, está atravesado por personajes que fuman sin reparos o intentan dejar de fumar. Este hilo conductor que es el cigarrillo, sumado al exceso de propuestas, son dos de las variables que atentan contra la posibilidad de conformar un todo coherente que le permita al espectador internarse en el relato.

Vayamos por partes. En relación a la primer variable: Las constantes alusiones al acto de fumar, ya sea desde la palabra o desde la acción, y el conflicto que esto genera entre los personajes, no llegan a constituirse como algo real y tangible en el cuerpo de ellos mismos, de manera de dar verosimilitud al juego de situaciones cómicas y absurdas que propone el relato en relación al vicio, no sólo de fumar sino de dejar de hacerlo, asesinar gente o de pintar flores azules. Es decir, Tanto María Onetto, Mausi Martínez y Luis Machin, realizan una composición de personaje correcta en lo individual pero al momento de establecer relación con un tercero el conflicto se diluye limitándose a una mera enunciación verbal. (Permítase a la cronista hacer una salvedad aquí en cuanto a los encuentros entre Luis Machin y María Onetto que devuelven verdad a la pantalla) Esto evidencia el siguiente problema: la mirada exterior que debiera proponerles a todos articularse en un único registro, el del relato, y profundizar los conflictos que verbalizan, pareciera desentenderse de ellos para ocuparse de sumar cada vez más recursos a explotar. Es entonces que lo logrado comienza a perderse o desdibujarse. En cuanto a los actores mencionados y conociendo su trayectoria, sabemos que con o sin mirada exterior realizan su métier siempre de manera encomiable, pero aquellos con mayor necesidad de guía, o bien con roles menores aparecen en pantalla como a la deriva o bien como una mera excusa.

La segunda variable a la que hemos hecho referencia, es la excesiva digresión que también impide que la trama crezca y que en ese avance nos sumerja cada vez más en el desopilante mundo que imaginaron los guionistas. Entonces, nos encontramos no ya frente a un relato coral sino al gusto particular y excesivo del director de la recordada Animalada (2001).

No Fumar es un Cicio Como Cualquier Otro, a pesar de sus buenas intenciones, recuerda a los seminarios de improvisación que tomaba quien suscribe; en un principio constituyen una excelente herramienta de entrenamiento pues abren un mundo de posibilidades y son una maravillosa manera de estimular la imaginación y desembarazarse de los prejuicios; pero a la hora de realizar la puesta en escena, y recordando la definición con la que iniciamos esta reseña, es importante tener cuidado y saber elegir; sin dejarnos llevar por el gusto especial  por algo o por todo lo creado, pues esto conlleva el peligro de pecar de excesivos, lo que finalmente irá en detrimento de nuestra propia obra.

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