Luego de ser nominado en 2023 por su film El salón de profesores (The Teacher’s Lounge), el director Ilker Çatak vuelve a interesar con Yellow Letters, historia que transcurre ficcionalmente en Turquía, pese a que fue filmada en su integridad en su país natal (Alemania), más concretamente en la ciudad de Berlín.
La primera escena transcurre en un teatro, donde Derya (Özgü Namal), una brillante actriz de mediana edad, concluye su exitosa primera función de una obra que trata sobre la resistencia, aunque en forma no explícita. La felicita al final de la función su marido Aziz (Tanu Bicer), un profesor universitario de drama, quien además es el autor de la composición teatral.
Esa primera escena los tiene aun habitando en Ankara, la capital de Turquía, en un lujoso departamento. El mensaje de la obra contra el régimen del país no ha sido pasado por alto por el Gobierno, que les envía las “yellow letters” del título del film, amenazando con tomar acciones legales contra la pareja central, en abierta oposición al régimen turco.
Aparece entonces en acción un tercer personaje central, la joven Ezgi (Leyla Smyrna Cabas), hija de ambos y de catorce años de edad, que estudia en un colegio privado y caro, pese a que ella prefiere la enseñanza pública, afirmando que es también muy buena. En esas primeras escenas, la película enfatiza el “gap” generacional dentro de la familia.
La censura de su país, termina por perjudicar a ambos progenitores, expulsando a Aziz de la actividad académica y obligando a su esposa a bajar de cartel la obra teatral, escrita por su marido.
Las consecuencias son aún más graves ya que, privados de sus respectivos ingresos económicos, deben mudarse de Ankara a Estambul (Turquía europea), a la casa de la madre del escritor. La hija también se muda con ellos, conviviendo todos en el departamento más pequeño de la suegra de Derya, quien, dentro de sus limitadas posibilidades económicas, trata de ayudar a los ahora desocupados familiares.
La trama no se limita a plantear los cambios e incomodidades que debe afrontar la pareja de artistas, ya que además al marido le inician un juicio por sedición contra el Estado. Debido a la precariedad en lo económico, Aziz se ve obligado a buscar una fuente económica alternativa, consistente en un trabajo como taxista en una pequeña compañía, propiedad de su cuñado en Estambul.
Yellow Letters refleja en verdad la situación actual de Turquía, bajo el régimen presente de su presidente (cuyo nombre sin embargo nunca se menciona) y lo hace también mostrando imágenes de la televisión, con protestas masivas en las calles. Pero las mismas no logran hasta el momento torcer el rumbo de los opositores, sino más bien todo lo contrario.
Es entonces cuando, debido a las circunstancias que debe afrontar la pareja central, comienza a resquebrajarse la armonía de la misma. Es interesante cómo se refleja dicha situación, ya que Azis nunca aceptó que Derya dejara de hacer teatro y menos todavía que sus guiones se utilizaran para exitosas series de televisión, como es bien sabido.
En algo más de dos horas habrá aun espacio para una delicada situación con Ezgi, la hija, ya que es menor de edad.
Todo está espléndidamente interpretado por actores muy populares en Turquía, aunque no conocidos (aún) en Argentina. Quizás posibles premios internacionales y futuras nominaciones contribuyan a que la película tenga finalmente su merecida difusión en nuestras latitudes.
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(Alemania, Turquía, Francia, 2026)
Dirección: Ilker Çatak. Guion: Ayda Meryem Çatak, Ilker Çatak, Enis Köstepen. Elenco: Yusuf Akgün, Emre Bakar. Producción: Ingo Fliess. Duración: 128 minutos.








