Programa consultoría de guion.
Una vez le preguntaron a William Burroughs qué se necesitaba para ser escritor. Su respuesta fue sencilla: una máquina de escribir. La referencia a ese dispositivo particular teniá que ver, en principio, con la relación física que Bourroughs tenía sobre la escritura, pero también encierra un concepto más simple: escribir un cualquier cosa (ensayos, novelas, cuentos o un guion) requiere, sencillamente, de una rutina de escritura. No tienen que ser varias horas al día, ni tienen que escribirse determinada cantidad de páginas, pero si lo que se tiene que hacer es no ceder a abandonar el material, obligarse a pensar en el guion al menos una vez al día.
Este curso funciona, primero, como incentivo, a que el guionista, con mayor o menor nivel de profesionalismo, tenga que obligarse a trabajar en aquello que quizás abandona demasiado pronto o no se atreve a revisar. En segundo lugar, como una serie de cuatro encuentros, dados a los largo de dos meses, donde el alumno puede presentar o una idea larvaria, o un guion a la mitad o un guion completo. En cada encuentro se hará una consultoria, se verá según lo que el alumno traiga, como se puede expandiir la idea o como se puede ampliar, sintetizar o mejorar el material escrito. Se darán sugerencias, en caso de que sea necesario alguna clase teórica y se hablarán de los pasos a seguir para poder llegar a la conclusión de su trabajo de la mejor manera posible.

