El sexto largometraje de Andreï Zvyaguinstev, luego de Loveless, tuvo que esperar nueve años, durante los cuales la vida del realizador de Leviathan (2014) estuvo al borde de la muerte, al contraer COVID, llevarlo a un prolongado coma y afortunadamente superar la enfermedad.
Nacido en Rusia (Novosibirsk) en 1964, eligió, al igual que varios de sus colegas, el exilio lo que explica que Minotaur haya sido filmada en Riga (Letonia).
Se trata de un remake de La femme infidele (Las infieles), uno de los mejores films de Claude Chabrol, de 1969. Dicha obra mostraba la vida, aparentemente tranquila de un matrimonio de clase alta, con un hijo de unos diez años. El marido (Michel Bouquet), comienza a sospechar de su esposa y paga para verificar si ella (Stéphane Audran, esposa del realizador francés), está cometiendo adulterio. La investigación concluye cuando comprueba que ella visita regularmente en un barrio de Paris (Neuilly) a un escritor (Maurice Ronet), con quien le es infiel.
Vale señalar que hubo aún otra versión (intermedia) en 2002, Infidelidad de Adrian Lyne, muy fallida pese a los antecedentes del realizador (Atracción fatal, Propuesta indecente).
Minotaur tiene mucha mayor duración que la obra original francesa, lo que no es atribuible a un andar usualmente “más lento” de las películas rusas. Los personajes centrales son similares: Gleb (Dmitriy Mazurov) es un exitoso ejecutivo, en este caso de una empresa de logística y Galina (Iris Lebedeva), su atractiva esposa, que también sostiene un affaire, ahora con un fotógrafo, que él descubre, pagando a un tercero que la sigue subrepticiamente.
La localización de la historia no es tan clara como en la película de Chabrol. Se indica que transcurre en Krasnoborsk, sitio inexistente en Rusia, pero que ficcionalmente podría estar cerca de Ucrania. Y que explicaría que la empresa de Gleb esté constituida por camiones de transporte y abastecimiento del ejército de su país.
Minotaur, refiere a la mitología griega y a los sacrificios que sus habitantes debían realizar para alimentar a una criatura, que habitaba un laberinto, con cuerpo humano y cabeza y cola de toro. Las ofrendas consistían en la entrega de catorce víctimas (la mitad hombres y la otra mujer).
Lo que a priori parece difícil de entrañar en el título del film de Zvyaguintsev, adquiere claridad cuando el alcalde del pueblo (Vladimir Friedman) convoca a varios gerentes de empresas de la zona. Virtualmente les exige que seleccionen catorce de sus empleados para ser enviados al frente de batalla de la guerra, desatada desde el año 2022. No es casual que detrás del escritorio del prefecto cuelgue, en la pared, un cuadro del líder de su país. Y tampoco que, autoexiliado desde hace cuatro años, la película la haya filmado en un país báltico (Letonia).
Sobresale el aporte del director de fotografía Mikhail Krichman, colaborador permanente de los seis largometrajes de Zvyaguinstev.
![]()
(Francia, Letonia, Alemania, Rusia, 2026)
Dirección: Andrey Zvyagintsev. Guion: Andrey Zvyagintsev, Simon Lyashenko. Elenco: Dmitriy Mazurov, Iris Lebedeva, Boris Kudrin. Producción: Charles Gillibert, Nathanaël Karmitz, Marco Perego, Andrey Zvyagintsev. Duración: 135 minutos.




