Las cosas como son: Sons Of The Neon Night es un nombre increíble para una película. Con eso ya tiene toda su atención, al menos la mía.
La película fue anunciada en 2015 y su rodaje comenzó en 2017. Su postproducción se detuvo indefinidamente cuando la pandemia comenzó allá por el 2020, y reanudo unos años después con un presupuesto final de 400 millones de dólares Hong Kong (50 millones de dólares estadounidenses), una cifra record para una producción de China.
El problema de ir a ver una película sin haber leído nada a veces termina resultando en una decepción, y no solo por lo que mencioné del titulo sino que una vez corriendo la película, Sons Of The Neon Night se siente como un desastre espectacular. El film intenta evocar un cine neo-noir pero se resume en un videoclip musical de 130 minutos eternos que no terminan nunca. De por si, su comienzo es atrapante y plantea las principales incógnitas a develar en el film. Es noche de navidad en la ciudad de Hong Kong en 1994 cuando ocurre un terrible atentado terrorista, donde un grupo de hombres dispara a cientos de civiles y ni la fuerza policial logra detenerlos. El atentado conmociona a la ciudad y crea un vacío de poder donde se impone el caos. Allí aparece Lee Mo-tung quien intenta poder orden y construir una ciudad libre de drogas.
Toda la secuencia inicial es una forma directa y shockeante de empezar una película, con un interrogante. Dos horas después, sin tener la respuesta, el film de Juno Mak se dedica más a confundir y ser incoherente, de hecho añadiendo más preguntas.
Al partir de la base que la película se centra en la acción por sobre una buena historia, el cineasta logra ejecutar algunos momentos donde la violencia tiene más peso que la puesta en escena, de esa forma vemos un estilo de acción con imágenes fijas que son fascinantes y geniales pero que poco aportan. Ver gotas de sangre cayendo sobre la nieve brindan un contraste cinematográfico fabuloso, pero eso mejor vamos a dejárselo a las pantallas de carga de un videojuego, el aporta a la narrativa es nulo.
Aun así, siento que el mayor obstáculo se presenta en el excesivo uso de efectos digitales. La mayor parte de las secuencias de acción dependen considerablemente del CGI a tal punto que por momentos se ve tosco y visiblemente notable, sea en autos o explosiones. Mak viene armando este proyecto desde hace años y es innegable que resulta pretencioso, quizás hasta el extremo.
El elenco es muy amplio y hace lo que puede con el material. Todos tienen una figura que sobresale al del resto, sea por la iluminación, puesta de cámara y esto hace muy bien Juno Mak, exceptuando el guion, donde se nos dificulta involucrarnos emocionalmente con lo que pueda pasar con Lee Mo-tung ya que no llegamos a explorar del todo sus motivaciones.
Es difícil comprender Sons Of The Neon Night y entender lo que quiere contar o hacia donde se dirige. En definitiva, se erige principalmente del aspecto visual, con una cinematografía sobresaliente que evoca el cine noir junto a la modernidad de una ciudad como Hong Kong.
Se dice incluso que la película originalmente tenía una duración de 5 horas, pero sea cual sea el motivo del corte final, el film se siente apresurado y sin terminar. Es una obra desordenada e incoherente, de principio a fin. Podría verse como una serie que empieza y termina a mitad de temporada, pero ni las series me gustan.
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