I think King Ghidora kinda cheapened the movie. Does that make sense? If the film had kept up with the human struggle to fight against Godzilla. I think for me it would have worked more. Throwing another monster in felt like we’re back to the old movies again.
Mensaje de Whatsapp de mi amigo Ed.
Este mensaje recibido post gala de estreno mundial sintetiza en pocas palabras un resumen certero de lo que resultó la experiencia de ver Godzilla Minus Zero, esperable secuela de Godzilla Minus One (2023).
Es sabido que la cultura kaiju (esto es, fans de personajes de monstruos, en específico Godzilla como mayor representante, considerada como pionera en el género) tiene allegados a lo largo del mundo. El film japonés Godzilla Minus One, que hace tan sólo tres años, movilizó a la comunidad cinematográfica, al punto de que logró arrebatarle el Oscar a mejores efectos visuales a producciones estadounidenses. También es el primer largometraje japonés filmado en Imax.
GMZ transcurre en 1949, dos años después de los acontecimientos de la película anterior. La historia comienza en la ciudad de Matsumoto, donde se aventura apresuradamente en presentar a un nuevo monstruo, una especie de kaiju con propiedades de dragón denominado Ghidorah. Tuvo su primera aparición en Ghidorah, the Three Headed Monster, de 1964, único film de la saga que se estrenó el mismo año que la predecesora Mothra vs. Godzilla. Ghidorah, al igual que Godzilla, es otro monstruo originado a partir de catástrofes nucleares y sus consecuencias sobre el medio ambiente. No deja nada en pie, destruye todo y se perfila como un digno rival de Godzilla. Frente a los nuevos conflictos, serán los humanos quienes se encarguen de organizar semejante duelo entre dos titanes.
La película recupera a varios sobrevivientes del film anterior: Kenji Noda (Hidetaka Yoshioka), diseñador de armamento y gestor de crisis; el Dr. Aoyama Makoto (Masami Nagasawa), un meteorólogo atormentado por un fallo de predicción; y el científico Kanji Murakami (Min Tanaka). En paralelo, la narración sostiene dos arcos dramáticos centrales: el del expiloto kamikaze Kōichi Shikishima (Ryunosuke Kamiki) y el de Noriko (Minami Hamabe), de la que no podemos revelar demasiado, sin olvidar a Akiko (Saika Nagatani), que forma parte de una trama de pérdidas, abandonos y reencuentros.
GMZ se presenta como un film austero, sin notorios avances con respecto la anterior, pero con la parafernalia de dirección de Takashi Yamazaki; de hecho, antes de estos dos proyectos propios, había explorado a Godzilla en Shin Godzilla (2016). El giro más llamativo de esta secuela es la conversión del famoso monstruo en un ser amigable, como hiciera Cameron con el cyborg interpretado por Schwarzenegger en Terminator 2. Aquí, el monstruo es usado por un grupo de científicos para frenar la amenaza de Ghidorah, el kaiju alado que también demuestra capacidad de regeneración. Así se convierte en un dragón tricéfalo, lo que da lugar a una de las tres secuencias de enfrentamientos más importantes y que funcionan como separadores para poder desarrollar la estructura melodramática entre humanos.
En GMZ hay una noción implícita sobre el uso de armamentos nucleares durante la posguerra. De ese modo, cuestiona el dominio de un imperio y se deja un mensaje subrayado sobre la intervención estadounidense y el choque cultural que sobrevino.
GMZ constituye un verdadero film japonés de monstruos, y Yamazaki ya está planeando un Godzilla Plus One. Es evidente que cuenta con un amplio catálogo de monstruos con los que podrá jugar.
(Japón, 2026)
Guion, dirección: Takashi Yamasaki. Elenco: Minami Hanabe, Ryûsuke Kamiki, Jun Kunimura. Producción: Minami Ichikawa, Kazuaki Kishida, Taichi Ueda. Duración: 135 minutos.









