A Sala Llena

Elogio de Cersei Lannister

 ¿Qué es lo que quiere Cersei Lannister? A menudo, y como a todas las mujeres poderosas, se la odia y se la malentiende. Y, por sobre todas las cosas, se la condena de antemano específicamente por su género. Es verdad, esta mujer en particular es muy difícil de entender y de digerir. Veamos: se acuesta con su hermano desde que eran casi niños, hizo que decapitaran a Ned Stark, todos sus hijos son hijos del incesto y fueron achacados a un marido que ella misma hizo matar. Odia a su hermano pequeño por ser enano y hace todo lo posible por asesinarlo a él también. Fue cómplice de un intento de homicidio (se me están acabando los sinónimos) contra Bran Stark y, entre otras cosas, se alegra con la desgracia y la humillación ajena, tanto como chupa vino…

 Sí, ¡LA AMO!

 Y ojo, no la amo al estilo “es un gran personaje, bien construido, bien interpretado, blá, blá, blá”. No. La amo de verdad. La entiendo por completo y, en algunas cuestiones, hasta me identifico con ella. Sí, sí, ¡HUYAN A LOS BOSQUES Y CORTEN CAMPO, TENGO SANGRE EN LOS COLMILLOS!

 En principio, soy mujer. Soy mujer, aun cuando esté echada en la cama, con el plato lleno de huesos de las alitas de pollo picante y las ribbs que me engullí de desayuno, junto con un mate cocido y unas galletitas de mierda, color rosado. Retorné el jueves de mi viaje y todavía estoy con jet lag, por lo que unos días voy a tener que atravesar este túnel de pelo enredado, botas pata de oso, comidas exageradas y sueño alteradísimo. Así y todo, y aunque ahora no lo parezca, soy una mujer hecha y derecha: una chica. Igual que Cersei.

 Para comprender una mente tan compleja como la de Cersei, tal vez haya que leer los libros de este gordo insoportable y brillante a dosis iguales de George R.R. Martin. Es decir, la Cersei de la serie, es magnífica. Pero creo que los escritores se quedaron cortos con algunas decisiones que tomaron con respecto al personaje o, por lo menos, nos lo están entregando a cuenta gotas para que vayamos comprendiéndola. Así y todo, Lena Heady la compone magistralmente. Y la entiende profunda y humanamente aun cuando a veces se la vaya un poquitito la mano estereotipándola, con sus sonrisitas de costado y sus tonitos letales. Lo cierto es que es imposible separar la versión de HBO de la de los libros. Cersei tendrá ahora la cara de Lena para siempre.

 Yo creo que, por sobre todas las cosas, la reina es una incomprendida.

 Revisemos un poco por todo lo que ha tenido que pasar y, ya que estamos, les tiro un par de datos que la serie no ha mencionado y que el gordo resentido creó para ella con absoluta maestría.

1. La profecía maldita: Esta temporada pudimos ver que, cuando Cersei era niña, una bruja jodida le predijo un par de cosas que la traumaron para siempre. Lo que no vimos es que dicha maldición se extendía un poquito más allá. En los libros, aparte de vaticinarle que se casaría con el rey y no con el príncipe como ella creía (Rhaegar Targaryen) y que todos sus hijos morirían, la bruja le añade que, además, sería asesinada por su hermano menor. El “valanqar” o hermano pequeño. De lo que ella deduce “enano”. Es por eso que odia a Tyrion febrilmente, además por supuesto, de haber aprendido ese odio de su padre, quien culpó a su hermano de la muerte de la madre. Si a eso le sumamos que le dijeron que una reina más joven y bella iba a despojarla de todo… Bué, ¿qué es lo que una chica tiene que hacer para protegerse? Cersei no ama a nadie (excepto a sus hijos, y mal), porque nadie le enseñó a hacerlo. El amor nutritivo le fue arrebatado. El de su madre por la muerte, y el de su padre por el mero hecho de ser una mujer cuyo valor se circunscribía a moneda de cambio. Y lo opuesto del amor es el miedo. Por lo cual Cersei, más que nada, teme. Y por eso, odia.

2. El incesto: La base de la relación sexual entre Cersei y Jamie es verdaderamente compleja. Para comprenderla hay que partir desde el punto clave de que son mellizos. Llegaron al mundo juntos y se gestaron juntos. Es decir que ella, en el fondo, se ve a sí misma como lo mismo que Jamie y, a los dos, como partes de algo que siempre fue una sola cosa. Se ve como su igual en un sentido tan abarcativo como perturbador. Y opera desde la noción de que, cuando se separaron, le tocó la peor tajada: la de cargar con genitales femeninos. No ama a su hermano. Ella quiere SER su hermano, el hijo mayor, dorado y glorioso, el heredero de Roca Casterly, completamente legítimo y empoderado a los ojos de su padre. Desear así a un hombre puede ser enfermo, perverso y destructivo, pero jamás aburrido. Y sí, por qué no decirlo, también es totalmente sexy en un sentido animal y primitivo.

3. Sus hijos: El león representa a la dinastía Lannister en su escudo. Y Cersei es una leona nata. En su salvajismo, en su fortaleza, en su astucia, en su belleza… Ella es LA MADRE por antonomasia, por más que en la historia Daenerys se la pase alardeando el titulito. Cersei ama a sus hijos con amor animal, sin espacio para el entendimiento, con ceguera absoluta, con terror y con ferocidad. Y así los protege. Sus hijos son de ella, de nadie más. Jamás los compartió con Jamie, por más que él estuvo presente en cada uno de los partos, y mucho menos con Robert. Y, para hacer justicia, los escritores se olvidaron que, en la temporada inicial, ella le confiesa a Catelyn que su primer hijo murió de una fiebre y ella estaba devastada por eso. Su único hijo con Robert… ¿Qué pasó con el susodicho vástago dentro de la construcción de la maldición? Pregúntenle a su abuelita. O elaboren teorías descabelladas estilo: Jon Snow es el hijo de Robert y Cersei. En fin, en los libros no sucede y es por eso que la maldición quedó descolgada este año. Pero sí provee base fundamental a la conducta de esta mujer, dispuesta a todo para proteger a sus hijos, amenazados mortalmente mucho antes de nacer. Cersei matará a quien tenga que matar con tal de ponerlos a salvo. Y Ned Stark no fue la excepción. Lo que nos lleva al punto cuatro:

 4. La ejecución de Eddard Stark: La muerte de Ned es, de hecho, la que desencadena la Canción de Hielo y Fuego que todos conocemos y amamos. Es lo que precipita la ruina de la familia Stark y el infierno de las demás dinastías de los Siete Reinos. Y aunque todos queríamos a Ned, especialmente desde que Sean Bean lo encarnó tan honorable, padrebueno, maridoejemplar y súper sexy hunk, sería bueno reconocer que el tipo se granjeó su muerte a pulso, por metido, machista e inflexible. Es cierto que detrás de todo había un asesinato. Pero él mismo había matado gente a mansalva en orden de darle a Robert el trono, despojando así a su heredero legítimo Rhaegar Targaryen, hijo del Rey Loco. Cabe entonces preguntarse qué diferenciaba la muerte de Lord Arryn de las demás que la usurpación de Robert había provocado. En el final no era más que un gordo degenerado, violento, irresponsable e impresentable. Un rey asqueroso. ¿Era tan grave entonces que su mujer lo engañara con su hermano y que le endosara los hijos de ese incesto? Probablemente sí, pero entre las sábanas de una pareja, y sobre todo entre las sábanas de una leona y un venado loco, es mejor no meterse. En el momento en que murió Ned lo lamenté profundamente, pero analizando su comportamiento, creo que se la buscó. El muy soberbio, embebido en su honor de señorazgo, macho él, osó avisarle a Cersei que iba a denunciarla con Robert. Le dijo que se pusiera a salvo porque él hablaría con el rey. ¿Con quién pensaba que estaba tratando? La subestimó porque era una mujer y eso le costó la vida. A llorar a la iglesia Ned (o al pie de uno de esos árboles tenebrosos que tanto te gustan, y que se parecen a una de mis tías fumadoras). En fin, como te quede mejor…

 Cersei se vio acorralada demasiadas veces y ella no es otra cosa que una leona defendiéndose. Tal vez su mayor debilidad resida en el hecho de que el miedo nubla su juicio permanentemente. Sus estrategias quizás redunden en triunfos a corto plazo pero, a largo, siempre vuelven a morderle el trasero. Pobrecita, no es todo lo brillante que cree, aun así sigue luchando sin rendirse y tiene el temple más aguerrido y letal de la serie. Convengamos que armar a los Gorriones no fue el movimiento más inteligente. Ellos, como todos los fanáticos religiosos, encuentran a sus víctimas más propicias en las mujeres. Entonces, más temprano que tarde, todo ese poder que ella les concedió se le volvió horriblemente en contra de manera humillante, degradante y dolorosa, para placer extremos de sus haters. Otra vez los hombres le causaban sufrimiento, otra vez se ponían entre ella y su destino. Pero no se equivoquen, la “walk of shame” de la reina, festejada por muchos, incluso disfrutada, no es más que una muestra de su fortaleza inagotable y de lo que es capaz de hacer por sus hijos. La mirada clavada en el castillo, firme, inquebrantable entre la mierda, el desnudo y las verduras podridas, lo decía absolutamente todo.

 Hembra poderosa y letal.

 Yo he tenido miedo y sé lo que el miedo hace. Por más alucinado y estúpido que sea. Por más falaz y absurda la profecía, e imbécil y estúpida la bruja. Y creo que la muestra más grande de humanidad es revelarse al futuro y combatirlo hasta vencerlo, por más que se yerga sobre nosotros como el espejismo de una espada de Damocles.

 Así que Cersei, linda, yo te banco siempre. En casa hay vino, venite cuando quieras.

 

Laura Dariomerlo

Twitter: @lauradariomerlo

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