A Sala Llena

Los Hongos

(Colombia/ Francia/ Argentina/ Alemania, 2014)

Dirección y Guión: Oscar Ruiz Navia. Elenco: Jovan Alexis Marquínez Angulo, Calvin Buenaventura Tascón, Gustavo Ruiz Montoya, Atala Estrada, María Elvira Solís, Dominique Tonnelier, Ángela García. Producción: Diana  Bustamante, Gerylee Polanco Uribe y Oscar Ruiz Navia. Distribuidora: Independiente. Duración: 103 minutos.

La Gran Colombia.

El arte callejero y urbano surge a partir de la separación entre un arte establecido que pierde su ligazón con la vida, y a partir de la necesidad de crear como forma de apropiación y transformación de un espacio ajeno, trastocando su función. La exclusión social y la pérdida de la aquiescencia de la sociedad de bienestar dieron el contexto social para el surgimiento de esta necesidad de intervención artística, la cual -desde su aparición- ha sido una herramienta que le permitió a la juventud tener un auténtico canal de expresión.

El segundo largometraje del director Oscar Ruiz Navia acompaña a dos jóvenes graffiteros colombianos de Cali, Ras y Calvin, en su ingreso en los círculos del arte callejero. Ras es un joven que trabaja en la construcción de día y pinta graffitis por la noche con los materiales que roba de la construcción. Cuando es descubierto y despedido, visita a su amigo Calvin, estudiante de Bellas Artes, que está cuidando a su jovial abuela enferma de cáncer. Los introvertidos adolescentes representan a una juventud colombiana de clase media y baja con intereses unificados y un sentimiento de vivir en una sociedad militarizada que castiga todo tipo de manifestación de libertad en nombre del orden y la seguridad. Con ideas políticas y sociales de izquierda radical y una aversión hacia una policía violenta omnipresente en el país cafetero, Ras y Calvin encuentran en el mundo del arte urbano un lugar de pertenencia en función del cual construir una identidad y expresar su descontento social y su ideología.

El realizador colombiano representa metafóricamente la existencia de los jóvenes a partir de los hongos como una expresión de la vida que surge a partir de la podredumbre y la descomposición, según las propias palabras de Oscar Ruiz Navia. El director pone en juego de esta manera las instancias de apropiación por parte de los artistas callejeros de las nuevas autopistas, los problemas con los representantes de la ley y la libertad del deambular sin rumbo, elementos contrapuestos con el utilitarismo de la política y su pilar eclesiástico.

Las buenas actuaciones responden a una gran labor de dirección que sabe lo que busca de cada actor en cada escena. Sin miedo a improvisar, Los Hongos se adentra en el mundo subterráneo de Cali para representar la marginalidad, la violencia y las formas en que los jóvenes colombianos construyen su futuro. El impecable trabajo de la dirección de arte y la fotografía a cargo de Alejandro Franco, Daniela Schneider y Sofia Oggioni, respectivamente, permite experimentar el arte callejero y la relación entre los personajes como una verdadera experiencia de las nuevas formas de habitar el espacio público y concebir el arte.

Ruiz Navia abre el abanico de las múltiples identidades de Colombia en una cálida película realista que busca la ensoñación para oponer la libertad contra los condicionamientos del sistema político económico que aprisiona el futuro de la juventud. Los Hongos nos presenta así la historia de varias generaciones colombianas que se entremezclan en un presente para reflexionar y dejarse cortejar por las nuevas relaciones entre el arte y la vida.

calificacion_4

Por Martín Chiavarino

 

Mi voz es el dibujo.

Hay films que se focalizan en temáticas concretas. Hay otros, en cambio, que representan tópicos más universales. La libertad de expresión y la rebeldía contra determinados mandamientos sociales es un ejemplo del segundo tipo. Con frescura, inteligencia y respeto, Los Hongos (2014) retrata el sentir, pensar y vivir de dos jóvenes en plena edad de descubrimientos y cuestionamientos.

Cada noche, después de la obligación que implica el trabajo, Ras (Jovan Alexis Marquínez Angulo) se dedica a lo que más le gusta hacer: pintar graffitis en distintos muros de su barrio. Durante el día es obrero de construcción y el hijo de María (María Elvira Solís), una mulata que emigró a la ciudad proveniente de la selva del Pacífico y que intenta, por todos los medios, imponerle que lleve una vida normal. Pero Ras sueña despierto con otras cosas.

Luego de perder su trabajo por robarse unos tarros de pintura para terminar un gran mural, Ras atraviesa la ciudad en busca de Calvin (Calvin Buenaventura Tascón), otro joven graffitero estudiante de Bellas Artes que está atravesando el divorcio de sus padres y el cáncer de su abuela. Los chicos irán sin rumbo fijo y serán libres. Los Hongos se propone acompañarlos en ese estupendo recorrido lleno de experiencias, sin horarios ni impedimentos.

Este es un intenso proceso plagado de características típicas del cine de autor. Lejos de la intención de encarar un viaje psicodélico relacionado con las drogas y el placer -como al que el título de la película quizás podría remitir- el colombiano Oscar Ruiz Navia escribe esta historia desde una experiencia dolorosa propia, según dice. Y eso es lo más rico de este relato; la posibilidad del espectador de disfrutar de la belleza y simpleza de los planos, entendiendo que “los hongos” constituyen la metáfora de dos seres que están sumergidos en un contexto de podredumbre y descomposición.

Casi como un documental, Los Hongos representa la realidad de aquellos que aun abocados y sofocados por la rutina angustiante que significa en gran medida hoy en día vivir para trabajar, sueñan pensando en trabajar quizás sólo para poder vivir y alcanzar otros objetivos de carácter más bohemio. Como reza el eslogan del afiche, los protagonistas nunca más guardarán silencio sobre cómo se sienten. La expresión a través del arte lo es todo y ya nada podrá acallar tremenda manifestación.

Oscar Ruiz Navia, premiado y reconocido en varios festivales internacionales por otros films interesantes como El Vuelco del Cangrejo (2009), con una narrativa visual imponente, sabe ofrecer una puesta atípica que no pasará desapercibida. Los Hongos significará para muchos un revelador viaje de ida.

calificacion_4

Por Ximena Brennan

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede interesar...

Nocebo

LEER MÁS →

Ruido de fondo (White Noise)

LEER MÁS →

Triangle of Sadness

LEER MÁS →

BUSCADOR

Generic selectors
Solo coincidencias exactas
Búsqueda por título
Búsqueda en contenido
Post Type Selectors

ÚLTIMAS ENTRADAS