Según la mitologia griega el Minotauro es una criatura cuya fisiología está conformada por una mitad humana (hombre) y otra animal (toro). Fue concebido por Pasifae (reina de Creta) y un toro blanco que había sido enviado por el dios Poseidón al rey Minos (esposo de Pasifae) para ser sacrificado en su honor. Poseidón impuso un castigo tras la desobediencia y de allí Pasifae se enamora del animal. Así, de “Minos + tauros” o “el toro de Minos” se llega a la morfología de la palabra Minotauro.
El film de Andrey Zvyagintsev se titula con el nombre de la criatura en alusión a una escena simbólica. Volviendo a la mitología, el Laberinto de Cnosos, construido por Dédalo en Creta a pedido de Minos, era una edificación de la que nadie pudiera escapar y en la que vivía el Minotauro. Como castigo por la muerte de su hijo Androgeo, Minos exigió el sacrificio consistente en que cada nueve años envíe a siete jóvenes y siete doncellas para alimentar a la criatura. Minotaur, la película, transcurre en plena invasión de Rusia a Ucrania y Gleb (Dimitry Mazurov) es el CEO de empresa de transporte que asiste a una reunión convocada por el alcalde de la ciudad junto a otros empresarios, y a quien se le pide reclutar jóvenes, específicamente empleados de su empresa para alistarse en el servicio militar ruso. No es casual que detrás del escritorio de la oficina del alcalde esté colgado un retrato de Putin y que el número solicitado sea de catorce personas, estableciéndose así un paralelismo, entre reclutar / sacrificar.
Este desarrollo secundario a la trama principal pero que está presente a lo largo del film sirve como un nexo entre la historia principal que se refiere a una relación de pareja y eventual infidelidad. Minotaur está basado en el film La femme infidèle (1969) de Claude Chabrol, que también tuvo su remake con Infidelidad (Unfaithful) de Adrian Lyne. Entre las tres obras existen diferencias notables entre los personajes como así tambien similitudes, distintos puntos de vista sobre un mismo tema y resoluciones distintas para cada film. En éste que nos concierne, Galina (Iris Lebedeva) es la esposa de Gleb, ella cumple un rol pasivo y rutinario como una ama de casa. Su hijo (Boris Kudrun) es un adolescente que sufre de bullying y al que solo se le ve recibir reprimendas por parte de Galina a diferencia que con su padre, con quien los diálogos se resumen a cómo defenderse y atacar ante una nueva acción contra su integridad, indicio de la naturaleza violenta de Gleb.
En La femme infidèle e Infidelidad, el niño es aún menor en edad y no tiene un rol de relevancia, es simplemente mostrado el fruto de la pareja y la inocencia que se perdería ante una eventual ruptura del círculo familiar tras la infidelidad femenina (Stéphane Audran y Diane Lane respectivamente).
El tercero en cuestión en la original resulta ser un escritor, en la segunda un revendedor de libros y en Minotaur un fotógrafo. En todas ellas, es el esposo el receptor de tal indiferencia que permite una escalada en las sospechas que derivan en la solicitud de los servicios de un investigador privado. Develada la infidelidad, el esposo brinda una visita inesperada al departamento del amante, simultáneamente en las tres películas se convierte en uno de los momentos mas tensos. Tras el encuentro, una charla que deriva en cólera de los esposos al ver la cama desecha y en un eventual asesinato. Diferencias mínimas como envolver el cuerpo en una alfombra o en La femme infidèle el detalle se vuelve aún más apropiado al hacerlo en la propia sábana donde se concretó el pecado.
Subsiguiente en todas aparece una presencia policial ante la desaparición del amante, su cuerpo y algunos cabos sueltos que involucran y encausan la sospecha hacia la mujer en vez de al asesino. En las dos primeras, las parejas están realizando trabajos en el jardín de la casa. Sólo en Infidelidad la pareja trata el tema de manera directa, se la ve a Diane Lane cuestionando el asesinato frente a una devolución de Richard Gere quien cuestiona su infidelidad y plantea “¿Quién es más culpable?”, en el original y en Minotaur los gestos y las miradas se encargan de descifrar fehacientemente lo sucedido sin necesidad de gritarlo o sobreexplicarlo.
Sobre los finales de los tres films, tambien surgen diferencias notorias, la entrega del asesino en la primera, la ambigüedad en la segunda o un final abierto, y la manera más inteligente frente a estos dos ejemplos previos en Minotaur.
Hay una diferencia notable entre las tres obras y radica en las distintas culturas y miradas que implican dirigir y tratar un mismo relato. En el caso del film del gran director de actores que es Andrey Zvyagintsev, se cuenta con sutilezas mucho más marcadas frente al desarrollo de los personajes involucrados y sus acciones, como tambien la decisión de incluir un trasfondo político y social, elementos que hacen de Minotaur un mejor film que los otros dos.
Si bien en la mitologia el Minotauro simboliza la lucha entre la razón humana y los instintos salvajes, en Minotaur estos son elementos presentes, la ira frente a la infidelidad, la creación de un monstruo, su aplacamiento de manera violenta y el desamor como resultado de una maldición. Gleb pasa a tener un rol que oscila entre el rey Minos y el gran héroe Teseo que es quien venció a la bestia con sus propias manos.
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(Francia, Letonia, Alemania, Rusia, 2026)
Dirección: Andrey Zvyagintsev. Guion: Andrey Zvyagintsev, Simon Lyashenko. Elenco: Dmitriy Mazurov, Iris Lebedeva, Boris Kudrin. Producción: Charles Gillibert, Nathanaël Karmitz, Marco Perego, Andrey Zvyagintsev. Duración: 135 minutos.










