A Sala Llena

Ostende

 

 

Ostende

Dirección, Producción y Autoría: Sol Rodríguez Seone. Escenografía y Música: Carla Balboa. Iluminación: Adrián Grimozzi, Eduardo Pérez Winter. Elenco: Leandro Airaldo, María Colloca, Francisco Egido.


El Tiempo no es Constante

¿Qué es el tiempo? ¿Cuál es el sentido que cada uno atribuye al paso del mismo? ¿Cómo se puede retroceder o avanzar en el mismo y no ser concientes de ello? ¿Cómo darse cuenta si nos estamos moviendo o es nuestro alrededor el que se mueve, mientras nosotros quedamos estáticos?

Ostende, escrita, producida y dirigida por Rodríguez Seone es una propuesta bastante inusual que habla sobre como el tiempo modifica a las personas, hasta que un día el mismo se toma revancha.

Lorenzo y Alicia se pierden en medio del bosque de Ostende. No encuentran el auto. De repente, encuentran una casa que parece abandonada. De adentro, sale Rafael, el casero. Un hombre en apariencia hosco y violento. Conoce a Lorenzo, se criaron juntos. De hecho, esa casa, es donde vivió Lorenzo toda su infancia.

Alrededor del pasado de Lorenzo, Alicia empieza a descubrir que su pareja oculta un misterio. Y que Rafael sabe mucho.

Entre Lorenzo y Rafael empieza a crearse un conflicto. Mientras que el primero quiere enterrar el pasado y escaparse, el segundo pretende dar a conocer un crimen que los involucró a ambos.

Si bien, con esta descripción parecería que estamos frente a una obra realista, de hecho Ostende es un relato metafísico donde nada es constante. Los comportamientos cambian, los decorados cambian y la iluminación, incluso cambia.

El tono es difícil de definir. Entre el absurdo y el melodrama, Seone mueve a sus personajes en un espacio irreal, jugando con la credibilidad del espectador. Las trampas que atraviesa Lorenzo, son las que pisa el público.

A nivel interpretativo es muy interesante, como los tres actores parecen moverse con códigos distintos: Lorenzo (Airaldo) apela a una técnica clownesca, que requiere mucho y desgastante trabajo físico en el escenario, bordeando lo grotesco y patético. Alicia (Colloca) en principio parece atarse a un trabajo más natural, real, pero con Ostende todo cambia, su personaje va tornándose cada vez más oscuro y surrealista. Una muñeca que cobra vida, se reencarna en Alicia (u otro personaje) y va develando un perfil macabro. Mientras tanto, Rafael (Egido) es misterioso. Su tono recuerda a los actores de antaño, en un código más declamativo, haciendo uso de las poses.

Con gran despliegue escenográfico y excelente manejo de luces, música y sonido para intensificar el clima de misterio, que rodea la obra, Ostende es una propuesta por demás interesante, inclasificable a nivel literal, llevada con buen ritmo, dinámica, cinematográfica incluso, con excelente uso del fuera de campo, apelando a concentrar la imaginación del espectador. Engaños, cambios, contrastes.

Rodríguez Seone encuentra equilibrio en lo inestable, humor en la incertidumbre.

Y si no me creen, vuelvan a leer esta crítica en una semana y verán que ha cambiado.

 

Teatro: El Kafka – Lambaré 836. Cap. Fed.

Reservas: 4862-5439

Funciones: Jueves 21 Hs.

Entrada: $40 y $30 (Estudiantes y Jubilados)

 

 

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