A Sala Llena

Aún no consigo besar

Dramaturgia: Diego Bagnera. Dirección y Adaptación: Heidi Steinhardt. Producción: Sebastián Ezcurra. Diseño de vestuario: Heidi Steinhardt. Diseño de luces: Lucia Feijoó, Christian Gadea. Realización de escenografía: Mario Sala. Fotografía: Javier Pistani. Actúan: Estela Garelli, Cristina Maresca, Florencia Naftulewicz, Mario Sala, Guido Silvestein. Prensa: Daniel Franco, Paula Simkin.

 Isabelle está de espaldas al público. En su voz  como en su porte se trasluce un misterio. Ella y su hija le contaran al público una historia, entre remembranzas, risas y fatídicos momentos de tensión. La relación madre-hija se presenta aquí como la clave para entender el más allá del accidente.

Pastillas, una supuesta pelea y el perro de la familia –Tania- serán los elementos previos con los que contará el espectador para entender la pérdida del rostro de Isabelle.

Ayudado de elementos minimalistas y la ausencia de la cuarta pared el escenario se nos presenta sórdido. La iluminación acompañara la tensión de la historia y sostendrá nuestra visión en esos núcleos relevantes que son las pequeñas historias que- en forma de flashbacks del pasado- nos permitirán comprender porque Isabelle perdió su rostro.

El rostro, máscara tenúe de los días. Ligazón del alma con la humanidad del mundo. Fuente de saberes sobre el más allá de la persona. Después de los cuarenta cada uno tiene el rostro que se merece susurra la actriz principal- Isabelle-entre sollozos. ¿ Cuál es el rostro que merecía?

Goethe dijo una vez que envejecer es retirarse progresivamente del mundo de las apariencias. Y es que el rostro, marcado, surcado por los días las desventuras, los dramas y las alegrías traza un mapa perfecto para entender la esencia de cada ser.

“Oh make me a mask” clama el perseguidor de Cortazar y en efecto la necesidad de una nueva máscara se trasluce también en la vida de Isabelle. Una vida recortada que la detendrá para siempre, que le permitirá hacer conjeturas de su experiencia de vida que la convertirán en monstruosa muestra del abandono y también en esperanza ulterior en que esa vida cambie, modificando su rostro.

Ella será la partícipe del primer trasplante de rostro de la humanidad y sobre ella se asentará la sombra de la prensa impiadosa y amarillista y conjeturas de todo tipo por parte de los médicos, su psicóloga y los espectadores mismos que asistirán a esta suerte de juicio y podrán también- a lo largo de la obra- ir descubriendo las causas y consecuencias que llevaron a Isabelle a perder su rostro…

La ausencia de música logra acrecentar la profundidad del guión que presentará por momentos claroscuros teniendo momentos de suma tensión y momentos donde el hilo puede llegar a perderse, desencantándonos.

¿Qué rostro se merece cada uno? ¿Cuál es el destino de esta suerte de máscara cruel de los días? ¿Qué le puede ocurrir a una persona que se queda sin rostro? ¿Qué planteos existenciales devienen a la pérdida? Estas y otras preguntas serán develadas a través de esta obra realista y sorprendente que mostraran como Isabelle puede aún cambiar de vida, transfigurándose en otro ser, recomenzando un proceso doloroso de transfiguración de rostro que la llevará a volver a la vida pese a que aún no consigue besar…

Teatro: El Extranjero – Valentín Gómez 3378.

Funciones:  Jueves 20:30 hs.

Entradas: $ 100

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