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Crítica de “Al este del Edén” (East of Eden), miniserie dirigida por Gareth Davis y Laure de Clermont-Tonnerre

Literalmente traducida como Al este del Edén, la obra del premio Nobel John Steinbeck, tiene una muy larga historia. La extensa novela, 55 capítulos divididos cada uno en varias partes, fue publicada en 1952, diez años antes de que el autor norteamericano obtuviera el máximo galardón literario.

Resulta, en opinión de este cronista, algo inexplicable que la primera versión cinematográfica de Elia Kazan (1955) se limitara (excluidos los flashbacks) a la segunda década del siglo pasado. El libro es una larga saga que se extiende a lo largo de 45 años, mientras que la película sólo abarca el cuarto final del texto, alrededor de unos cinco años.

En Argentina, la película se conoció con un nombre ligeramente diferente, Al este del paraíso, y su impacto mayor fue la interpretación del trágicamente fallecido James Dean, en el rol de Cal Trask, hermano mellizo de Aron. Luego de una Obertura con Monterey (California) como fondo visual, casi inmediatamente, el film introduce el seguimiento en la calle de Cal a una mujer, Cathy (Jo Van Fleet). Se trata en verdad de su madre, a la que el padre de los mellizos señalaba como muerta. La mentira que Adam Trask (Raymond Massey) transmitió a sus hijos, cuando pequeños, tuvo la intención de que no supieran cuál era su verdadera naturaleza.

Una segunda cuestión tampoco muy entendible es que la trama del film se aparte, quizás en demasía, del libro de su amigo John Steinbeck. Por un lado, la libertad elegida en la elaboración del guion, incluye diversos episodios ausentes en el libro, particularmente uno muy extenso (y dramático) en un parque de diversiones (“carnival”), durante la primera Guerra Mundial. Desde el tope de una rueda gigante (“vuelta al mundo”), Cal y Abra (Julie Harris), la novia de su hermano Aron, contemplan como es tratado violentamente un comerciante (Albrecht) de origen alemán.

El comentario anterior no debe entenderse como una objeción mayor, ya que el realizador griego procuró claramente no ceñirse de manera textual al texto original. Cabe señalar en su favor, otro aspecto relacionado con los encuadres, como cuando filma en posición “oblicua” o también cuando registra una hamaca, con la cámara moviéndose, generando la sensación de movimiento del columpio.

La presenta nota se refiere centralmente a una nueva serie (hubo una anterior de 1981) de siete capítulos, producida por Zoe Kazan, la nieta de Elia. Al disponer de unas siete horas de metraje, la nueva versión, denominada Al este del Edén, consigue lo que seguramente era el objetivo de sus productores y realizadores (más de uno): ser fieles al relato original. Habiendo leído recientemente la novela, es posible afirmar que el contenido se ajusta a lo escrito por Steinbeck.

Gran parte de la extensa historia transcurre en California, incluyendo el valle de Salinas, cuyo pueblo homónimo es el sitio natal del escritor, localización de algunas otras de sus obras más celebres (Cannery Row, Of Mice and Men, por ejemplo).

Los Hamiltons y los Trask son dos familias amigas, protagonistas centrales, a partir de 1875, a diez años del fin de la Guerra Civil norteamericana. El primer capítulo abarca el periodo más extenso (15 años), con los hermanos Adam (el mayor) y Charles Trask, con poca diferencia de edad habitando en Boston. El siguiente capítulo nos introduce a Cathy Adams (Florence Pugh), que siendo niña incendió su casa, con los padres en su interior. A fines del siglo XIX, conocerá a Adam (Christopher Abbott), con quien se casará, ignorando éste su pasado familiar y que la prostitución era su ocupación habitual, mudándose ambos a California. Pronto queda embarazada y apenas nacidos los mellizos, Cal y Aron, se propone abandonarlos. Cuando Adam decide detener su partida, ella lo hiere de bala.

Los siguientes dos capítulos introducen dos nuevos personajes en las vidas respectivas de Cathy y de los Trask.

El primero es Faye (Martha Plimpton), la madame que conduce el prostíbulo, donde ejerce Cathy, que ahora se hace llamar Kate. Logrará ganarse la confianza de la regente de la casa de citas, quien la “adopta” como si fuera su hija, hasta que Kate finalmente se deshaga de ella.

El segundo es aún más importante en la trama (libro y serie). Se trata de un chino de nombre Lee (Hoon Lee), quien no aparece en ningún momento en la película de Kazan. La omisión es objetable ya que su figura es central a la evolución del relato, como se señala más adelante.

Corresponde detenerse en los mellizos Cal (Joseph Zada) y Aron, este último interpretado por Joe Anders (hijo de Kate Winslet y Sam Mendes). Aron está de novio con Abra (Zoe Phillips), aunque ella bascula en su afecto entre ambos hermanos.

A medida que el relato avanza, se va insinuando la existencia de un mensaje que podría calificarse de bíblico, justificando la inclusión de Lee, que curiosamente conoce la lengua hebrea. En el capítulo quinto hace referencia al libro del Génesis, cuando Dios habla con Caín (aquí sería Cal), que siente celos por el trato preferencial que recibe su hermano Abel (Aron).

Steinbeck ya mostraba esa dualidad entre hermano bueno y malo, en la primera mitad del libro, que no por casualidad se refiere al edén/paraíso, con los personajes de Adam y Charles. (obsérvese que los nombres de ambas duplas de hermanos comienzan con las letras C y A).

La última palabra con la que se cierra el extenso relato es “Timshel”, término hebreo que puede traducirse como “tu puedes” (en inglés: “thou mayest”), siendo el mensaje que el ser humano tiene la opción de elegir su destino. Ya referido a la obra, significa que Cal no está condenado a que lo sindiquen como el hermano malo, en contraste con Aron.

Para quien redacta esta nota, resulta inevitable confrontar el film de Kazan con la serie, recientemente disponible a nivel mundial. La comparación se limita aquí a las interpretaciones que será solo con los últimos dos capítulos, que coinciden con el periodo en que transcurre la película.

La actuación del magnético James Dean no resiste ninguna comparación con el poco conocido actor que hace de Cal. Los actores que interpretan a Aron, Richard Davalos en cine y el ya mencionado Joe Anders en la serie, son poco conocidos, aunque ambas interpretaciones son correctas.

El personaje de Cathy/Kate es aquel donde más se justifica hacer un paralelo entre ambas actrices. Jo Van Fleet ganó el Oscar de reparto, lo que se puede entender por su caracterización de uno de los personajes más viles de la historia del cine. Pero, Florence Pugh no se queda atrás y lo único que se podría reprochar, no a ella, es que prácticamente no “envejece” pese a que, entre su primera aparición y la final, ha transcurrido un cuarto de siglo.

(Estados Unidos, 2026)

Dirección: Gareth Davis, Laure de Clermont-Tonnerre. Guion: Zoe Kazan, Alexander Chee. Basada en la obra de John Steinbeck. Elenco: Florence Pugh, Christopher Abbott, Mike Faist, Martha Plimpton, Tracy Letts. Producción: Jack Sainte-Rose.

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