A Sala Llena

El Gran Río

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El Gran Río (Argentina, 2012)

Guión y Dirección: Rubén Plataneo. Producción: Rubén Plataneo, Gudula Meinzolt. Elenco: David Doda Bangoura, Martín Pendlebury, Fatoumata Ousmane Bah, Alhassane Bangoura, Salematou Bangoura. Distribuidora: Rubén Plataneo, Calanda Producciones. Duración: 93 Minutos.

África en Rosario

La historia de David Doda Bangoura es apenas una entre las miles que existen sobre los inmigrantes africanos que se escapan de su tierra natal, alejándose de sus familias como refugiados en un barco conteiner, para terminar en nuevos países. No todos sobreviven. No siempre pueden quedarse y cada caso es aislado.

David se escapó en un barco vietnamita esperando despertar en Europa pero, en vez de eso, cayó en el puerto de Rosario. Eso no impidió que, después de varios contratiempos, pudiera hacerse amigos y cumplir su sueño: tener una banda de rap/hip hop en la que pueda exponer, mediante el canto, la historia de su vida.

Plataneo elige un relato documental no lineal para contar la vida del personaje: la búsqueda de un hogar, las relaciones con otros refugiados, las llamadas a su madre en Guinea, sus amigos argentinos y su novia canadiense.

Pero también esta historia sirve de excusa para que el director exhiba la realidad de dos orillas conectadas por un mismo personaje. No solo porque a través de David se van filtrando los viajes de otros refugiados -algunos que sufrieron más que el protagonista, otros que viven al borde de la locura-; Plateneo viaja a Guinea y le lleva una carta de David a su madre, conoce a sus amigos, el puerto de donde partió y la manera en que viven las comunidades de Guinea.

De esta forma, demuestra cómo el cine es una vía de comunicación entre una madre y un hijo, entre dos naciones en apariencia distintas pero con mayores similitudes de lo que generalmente se cree.

A través de los ojos de David, vemos otra Rosario alejada de la turística. El protagonista pasa de ser objeto de una entrevista a narrador: denuncia la polución y la contaminación, habla con otros refugiados, los cuestiona. Sutilmente denuncia los prejuicios y el racismo de los argentinos. Pero también muestra la solidaridad y el respeto que tienen cuando conocen su viaje.

Plateneo no se separa de su personaje en la primera mitad del film. Aprovecha su buen humor para arrancar la solemnidad del documental clásico, sentir simpatía y afecto por él sin caer en el acto demagógico. La película tiene la intención de enseñar pero sin didacticismo y con un discurso directo, planteado a través de encuadres meticulosos y al mismo tiempo crudos, sin retoques de postproducción y buscando una estética realista y prolija.

A pesar de que le sobran algunos minutos, El Gran Río es un interesante documento sobre un personaje prácticamente anónimo, su viaje y sus sueños.

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