A Sala Llena

Matame de Nuevo

 

Matame de Nuevo

Dirección: Gerardo Begérez y Marcelo Iglesias. Dramaturgia: Erika Halvorsen. Diseño de Espacio: Leonel Tamayo. Diseño de Luces: Carlos Arévalo. Vestuario: Martín Sal. Diseño de Sonido y Voz Off: Claudio Armesto. Producción Ejecutiva: Cristian Calper. Elenco: Gerardo Begérez y Marcelo Iglesias.

Por Amor a Frankie I

El 2 de Agosto de 1981 se produjo un hecho histórico en nuestro país. Francis Albert Sinatra, mejor conocido como Frank, arribó a nuestro país por primera vez para brindar una serie de conciertos en el Luna Park. Lamentablemente, en ese momento el valor del dólar se fue a las nubes y Palito Ortega, quien fue el gran impulsor de la movida, se fue a la bancarrota. “Old Blue Eyes”, también llamado “La Voz”, acaso el mejor cantante melódico de todos los tiempos era recibido tibiamente en Argentina por culpa de nuestra cambiante economía.

Esta historia es real. Lo que no se sabe y Marcelo Iglesias con Gerardo Begérez, con textos de Erika Halvorsen, ponen en escena es la relación que tuvo con la Marilyn Monroe argentina. Y de cuya noche romántica, nacería Francis Albert Sinatra Jr (Alberto). Claro, el cantante se enteró tarde de la existencia de su único hijo barón (según lo que nos cuenta Marilyn porque posiblemente haya un Frankie Jr suelto en Estados Unidos también).

Pero Marilyn sufre del síndrome de Munchausen, lo que le provoca enfermar y saturar de medicamentos a su criatura hasta que este mismo muera.

Begérez, que tiene una carrera empinada gracias a sus soberbias obras que mezclan temas oscuros con humor negro, logra nuevamente provocar las risas en el espectador con esta siniestra relación madre hijo que parece una adaptación de ¿Que le Pasó a Baby Jane?

Iglesias interpreta a esta madre castradora, empeñada en convertir a su hijo en el sucesor natural de su padre; que pueda tener su voz y porte, y para eso le da todos los medicamentos habidos y por haber, lo mata una y otra vez para conseguir su propósito y elogiar la memoria del gran cantante nacido en Hoboken en 1915.

Begérez es Frankie, un esclavo de su madre, manipulado, encerrado en una habitación donde escucha la radio y se entera continuamente del trafico de drogas. Vive obsesionado con la efedrina, cocaína, las mulas de carga y el paco.

Dos personajes paranoicos enfrentados en un duelo, rodeados de drogas medicamentos y enfermedades… bajo la sombra del gran Frankie.

Iglesias y Begérez se lucen en el escenario, combinando patetismo y absurdo, logrando una gran química, usando el cuerpo como un motor esencial de sus acciones. Deformando rostros y figura para construir una imagen plástica, estética bella y horrible al mismo tiempo.

El texto de Halvorsen es hermoso y cada palabra es brillante. Cínica, oscura y a la vez maravillosa. Jugando con la realidad y la ficción vamos entrando en la mente de dos personajes que se aman y odian por igual. La muerte danza a su alrededor, y en cierta forma disfrutan de ello, de esa relación sadomasoquista.

La puesta de luces y escénica en el medio del público, no hacen más que acentuar esta sensación incómoda que los directores pretenden generar. 

Divertida y ácida mirada de la sociedad argentina enferma por la fama, traumatizada por los medios, pero más allá de eso una historia que habla de la sobreprotección o quizás una historia que no pretende dejar un mensaje, sino solamente provocar un rato de morboso entretenimiento y culpable diversión con íconos del cine que dejan de ser mitos para volverse seres inmortales.

Pero a la vez no podemos más que enamorarnos enfermizamente de estas versiones porteñas de Marilyn y Frank Jr.
Además, con el verdadero Frank deleitándonos de fondo, el show se disfruta doblemente.

Teatro: De La Comedia – Rodriguez Peña 1062

Funciones: Sábados 23 Hs

Entrada: $60

 

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