A Sala Llena

Mujer armada, hombre dormido

 

Mujer armada, hombre dormido

Dramaturgia y dirección: Martín Flores Cárdenas. Escenografía: Alicia Leloutre. Producción: Fernando Madedo. Sonido: Leandro Catani. Iluminación: Javier Casielles. Vestuario: Cecilia Zuvialde.  Elenco: Ximena Banus, Javier Pedersoli, German Rodríguez, Laura Lopez Moyano.

Una provocación a la imaginación

En Mujer armada, hombre dormido nada es lo que, en un principio, parece. Un laberinto de historias que se entrecruzan y se tocan en un punto, se alejan hasta el infinito en ciertos momentos. Puede ser una sola historia o muchas a la vez; no interesa. Lo que aquí importa es el juego que propone el director, que invita al espectador a dejar el lugar pasivo del simple espectador y a reconstruir, con cada escena, lo que cuatro actores cuentan desde diferentes lugares.

La ambientación es mínima: una pared con una puerta, un teléfono y mesas y sillas que llevan y traen los personajes según la necesidad. Los centros de atención van cambiando a medida que transcurre la (¿o las?) historias (s). Para ello, la iluminación (también minimalista) juega un rol fundamental. La música que acompaña algunas escenas pone el acento en momentos clave; la atmósfera que hay durante la puesta es de patetismo, de tristeza, de cinismo.

Mujer amada, hombre dormido cuenta la vida de muchos personajes, interpretados por cuatro actores. Pero la magia de esta obra es que esos personajes podrían, si uno quiere, ser los mismos en distintos momentos. O una historia contada en fragmentos que van y vienen en el espacio y el tiempo, o varias historias que se entrelazan entre sí.

Los actores, perfectamente interpretados y sincronizados, dan vida a personajes marcados por sentimientos y pesares propios de las relaciones en donde hay (o hubo) amor. El apego, el abandono, el dolor, la mentira, la ironía y hasta el asesinato se mezclan en una propuesta diferente, sólida. En cada escena hay un hombre y una mujer, contando cada vez algo diferente.

Mujer armada… pone de manifiesto la creatividad del director, la profundidad a la que permite llegar el juego teatral y sobre todo, a las posibilidades que este brinda de dar a cada escena distintos significados,  para luego volver a resignificarla. Ahí es donde reside su riqueza.

Teatro: El Camarín de las Musas – Mario Bravo 960

Funciones: Sábados 23.15 Hs. (Debido a giras por el interior del país habrá funciones los miércoles 21/09 y 28/09 a las 13.30 hs, en vez de los sábados, también en el Camarín).

Entrada: $45.

 

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

También te puede interesar...

Andor

LEER MÁS →

Argentina, 1985

LEER MÁS →

La huérfana: el origen (Orphan: First Kill)

LEER MÁS →