A Sala Llena

Ouroboro

 

 

Ouroboro
Idea y dirección
: Luis Garay. Iluminación: Eduardo Maggiolo. Música original en vivo: Mauro AP.  Elenco: Florencia Vecino, Iván Haidar, Nicolas Poggi y Roberta Menzaghi. Prensa: Simkin & Franco.

“Ser grande significa extenderse en el espacio. Extenderse en el espacio significa llegar lejos. Llegar lejos significa volver al punto de partida… “-Lao Tse

En el espacio escénico: un espacio delimitado por líneas, abstractas líneas que conforman a su vez  un espacio y que delimitan pausadamente dos mundos. De un lado nuestro mundo, nosotros espectadores, asistentes cuasi omnipresentes del otro mundo, el de ellos: Florencia Vecino, Nicolas Poggi, Roberta Menzaghi e Ivan Haidar  que respiran, caminan, danzan en otro sistema de signos, con su propio lenguaje y tiempo.

Los Ouroboros se representan con la imagen de un dragón  con su cola en la boca, devorándose a sí mismo. Denotando la naturaleza cíclica de las cosas, el eterno retorno, todo vuelve a comenzar en cuanto termina. Los bailarines de esta obra, con muchísima destreza, se mueven  inmersos en un ouroboro virtual. Danzan metafóricamente a través de sus cuerpos reales, danza la dualidad intrínseca humana. La vida como unidad se expresa en la eterna dualidad, los pares de opuestos que coexisten y se entrelazan en una armonía total y completa.

En el vacío eléctrico del cual surgen estos cuerpos, la primer figura en entrar en movimiento y dar inicio a la jugada, es la de Ivan Haidar, que  en su rol protagónico nos deslumbra en la ruptura de formas y disociaciones corpóreas acompañadas de mucha intensidad,  que no denotarán aún pasada una hora de movimiento continuo,  ni un ápice de cansancio.

Esta obra es ideada y dirigida por el coreógrafo Luis Garay, quien vuelve a apostar por la exploración de nuevas formas corporales y el mundo simbólico que de ellas se desprende. “Entre todos forman una máquina, una célula viva con sus moléculas. A la hora de ensayar, no imaginé una obra, sino que me propuse armar un sistema, un mecanismo, un engranaje”, detalla el coreógrafo. Luis Garay para sus trabajos ha recibido el apoyo de las más reconocidas instituciones culturales de Argentina y en el exterior por prestigiosos Festivales como el ADF EEUU, el SiWiC 04, Suiza y el Internationale Musikfesttage de Basel.  Ha hecho presentaciones en Colombia, Venezuela, Brasil, Suiza, Portugal, Alemania y Estados Unidos, entre otros.

Cabe destacar también la musicalización en vivo de la obra por el Dj Mauro AP, que va acompañando, de manera minimalista, y que genera y provoca un aura esencial para asistir a esta transportadora experiencia. Ruidos meta formes que crean como parte de la misma matriz, un sonido que se inyecta en los cuerpos del grupo y su audiencia.

Para espectadores inquietos de “Inquietudes”, que sepan espectar con merecida paciencia la cual lleva a que Ouroboro lance su pulso de transmutación a nuestro estado de humanidad latente. Algo necesario en cada una de nuestras vidas.

 

Teatro: Portón de Sánchez: Sánchez de Bustamante 1034
Funciones: Jueves a las 22hs
Entradas: $40/30 (estudiantes y jubilados)

 

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