A Sala Llena

Última sala ¿hay alguien ahí?

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Última sala ¿hay alguien ahí?

Dirección: Lucio Bazzalo. Autoría: Lucio Bazzalo, Heidi Fauth. Producción y realización escenográfica: Cooperativa Última sala. Voz en canciones: Heidi Fauth. Entrenamiento físico: Tatiana Sarbia. Diseño de escenografía vestuario e iluminación: Lucio Bazzalo Elenco: Lucila Arias, Susana Falcone, Martin Dodera, Demian Guzman, Andrés Larroca, Noelia Torregiani. Prensa: Daniel Falcone.

Entramos a la sala, mientras nos vamos acomodando en nuestros asientos, con uno de los personajes ya instalado en escena, una voz en off descontractura lo que va siendo el pasaje de la realidad a la ficción haciendo que rápidamente entremos en conexión con lo que esta por pasar.

La obra se presenta como una tragicomedia en tono farsesco y definitivamente la definición le sienta bien. La tragedia de fondo permite que el drama entre en ebullición y la comedia brote como pochoclo. La característica exageración de la farsa hace que esos brotes sean explosiones de humor.

Lo funesto aparece desde el momento en que nos encontramos con un personaje condenado a pena de muerte y con las aparentes victimas que sufrieron el hecho que llevo a dicha condena. De por si pensar en presenciar una ejecución en vivo genera cierto morbo, sumado a ver a las familias de las victimas y del victimario en una misma sala aumenta lo trágico y morboso de la situación, los choques y roces dan lugar a que chispee la comedia

Los personajes se van presentando uno tras otro, en poco tiempo comprendemos el contexto y de a poco el papel que juega cada uno, aunque con el correr de la obra se nos va a ir revelando totalmente la verdad de cada uno de ellos.

Cada personaje tiene un color bien definido, desde el vestuario hasta el tono de actuación generándose una gama de personajes bien diferenciados que aportan intensidades, estilos y condimentos diferentes, complementándose para lograr un rico espectro.

Alguna de estas dos afirmaciones debería ser cierta: los personajes se crearon y se construyeron a partir de los actores o el casting para dichos personajes fue óptimo. Algo de esto debe haber sucedido porque el registro de los actores se amolda cabalmente a lo que requiere el personaje que representa.

La historia es interesante y esta bien contada, de forma original. Podemos apreciar un buen manejo de los tiempos, tanto del tiempo del relato como del ritmo que manejan los actores en escena. Por otro lado la espacialidad, la concepción de los distintos espacios se resuelve convenientemente aprovechando la disposición escenográfica  con buen criterio.

Quizá el hecho de que sea la segunda temporada que se presenta la obra hace que todo funcione aceitadamente sin ningún tipo de bache. Por sobre esto, se nota que las cuestiones de dirección bien resueltas permiten que los actores tengan el camino allanado para dedicarse totalmente a la actuación, como a sabiendas de que van por un buen camino, se ve a los actores disfrutando de la obra, lo que lleva a que los espectadores disfrutemos también. La ruptura de la cuarta pared es fugaz pero hay una complicidad implícita con el público.

Ante la duda de donde encontrar un espectáculo entretenido la respuesta desliza otra pregunta: Última sala ¿hay alguien ahí?

Teatro: Código Montesco – Gorriti 3956

Funciones: Viernes 23hs

Entrada: $60 / $40

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