A Sala Llena

0
0
Subtotal: $0,00
No products in the cart.

[25] BAFICI | Vampire humaniste cherche suicidaire consentant

[25] BAFICI | Vampire humaniste cherche suicidaire consentant

TESIS SOBRE UNA DOMESTICACIÓN

El primer largometraje de Ariane Louis-Seize tiene mucho de lo que todos desearíamos para el nuestro: un bello apartado formal, acotadas pero justas elecciones musicales (la escena que involucra el clásico “Emotions” de Brenda Lee cumple esa rara doble función de elevar el juego narrativo y ofrecer un momento extremadamente replicable por cualquier perfil de redes sociales dedicado al cine) y dos jóvenes intérpretes de luminosa candidez y carisma (Sara Montpetit y Félix-Antoine Bénard).

Acaso la única falencia de esta ópera prima sea su corrección, de la cual probablemente sea autoconsciente. Al igual que su protagonista Sasha (Montpetit), Vampire humaniste cherche suicidaire consentant evita usar los colmillos, abrazar la tentación y el peligro que involucra obedecer a los instintos. En su esencia, la película es el retrato de juventud en el cual el vampirismo plantea una pregunta sobre el encuentro físico pero también por la piedad. A pesar de que ya cuenta varias décadas, Sasha acumula las tensiones de la juventud del presente: demasiado empática para asegurar su propia supervivencia, alienada y sensible a la vez, tan incapaz de abandonar la casa familiar como de convivir con sus padres. En este universo los vampiros no mueren con el sol pero se arrugan, una muerte más gradual pero consistente con el imaginario folklórico: ¿existe mayor condena que mantener la vida eterna a costa de dañar a otros, de vivir todo arrebato de pasión con una sed arrasadora y destructiva? Antes que esto, Sasha prefiere morir. Todo cambia cuando descubre que para algunas personas la muerte puede ser una elección, y que eterna juventud no es lo mismo que eterna inmadurez.

Vampire humaniste cherche suicidaire consentant concluye en el mismo punto en el que comienza otra película sobre el vampirismo, esa obra mayor -e ineludible fuente de inspiración para esta- que es Only Lovers Left Alive, de Jim Jarmusch. La solución clínica a la sed de sangre (en este caso, con un componente empático vinculado a la buena muerte) dota al instinto de un propósito pero también domestica el deseo, caro a una sensibilidad milennial devota de la justa medida y algo temerosa de las pasiones.

(Canada, 2023)

Guion, dirección: Ariane Louis-Seize. Elenco: Sara Montpetit, Félix-Antoine Bénard, Steve Laplante, Sophie Cadieux, Noémie O’Farrell. Producción: Jeanne-Marie Poulain, Line Sander Egede, Irène Bessone, Anaëlle Béglet, Johannie Deschambault, Jordan Bélanger. Duración: 92 minutos.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede interesar...

Recibe las últimas novedades

Suscríbete a nuestro Newsletter