CINE DEL HUMANISMO BURGUÉS
Familia es un film italiano del año 2024 que adapta los escritos biográficos de Luigi Celeste, protagonista de la película a quien conocemos durante sus años mozos. ¿Quién es Luigi? Un chico cuya infancia es abortada por la incompetencia absurda de un hermético protocolo burocrático; tras denunciar la violencia del padre, preso que vuelve al hogar a atormentarlos, la policía separa a Luigi y a su hermano Alessandro de su madre y pasan años hasta que vuelven a estar juntos. Pero ya no son niños, y el pasado tiene formas curiosas de manifestarse en el presente.
Así que si bien la mayor parte de Familia transcurre en la última adolescencia de los jóvenes hermanos, todos los elementos con los que intentará desarrollarse están ya planteados en sus primeras instancias, y estos volverán a presentarse dramáticamente de forma cíclica. Esta primera instancia constituye la parte del film que corresponde a la infancia de los Celeste. Antes de que su padre vuelva a ser llevado preso, cuando los niños vivían felizmente con su madre.
Es importante mencionar cómo la película sostiene gran parte de su argumento y su dinámica sobre el punto de vista complejo y recargado de los niños: de parte de ellos vemos reacciones varias respecto de la situación del padre y la madre: por un lado la necesidad de o el querer una familia funcional, una lealtad a la autoridad, al guía. Por el otro, un golpe de bruces con la realidad que les muestra una y otra vez sus dimensión desconocida e indómita con cicatrices dejadas en el rostro de la madre.
Podemos ver perfectamente las dimensiones de los personajes en su forma de reaccionar ante la presencia repentina del padre; tanto Luigi, un poco más iluso o dispuesto a recibirlo, como Alessa, que es más recluido y receloso, y Licia (maravillosamente encarnada por Barbara Ronchi), madre de los chicos que soporta en silencio por el miedo de que las cosas cambien y ellos queden desprotegidos.
Hasta acá, la película toma ciertas licencias tolerables a la hora de su puesta en escena en cuanto a la utilización de manera alegórica, ilustrativa, epigráfica, comprensibles en cuanto a cierto rasgo genérico del cine en que se inscribe y el público al que apunta: un cine social europeo, de corte “neorrealista” en su temática y de un estilo visual videoclipero. Planos de sombras dobles, reflejos, ubicados en momentos poco ortodoxos, poco comprensibles en cuanto a su por qué y para qué, o demasiado largos, con una construcción o transmisión de cierta atmósfera por absorción más que por la realizada germinación (puesta en escena mediante) de un drama desarrollado en todas las vías propias del cine.
Es decir, la película parece apuntar a la construcción de un drama con aspectos “psicológicos” y “sociológicos”, siguiendo la línea de una corriente europea de un cine burgués humanista.
Sin embargo, las decisiones de puesta que construyen el estilo y delinean el film son abstractas, trilladas, gélidas; es muy difícil volver a empatizar y comprender el recorrido de los personajes luego del principio por la distancia que pone la película entre el espectador y sus agonistas. Más que transparencia, lo que hay son retazos que pintan tonos y semitonos, escenas y situaciones, sensaciones transmitidas, pero sin su autotélica razón de ser (de su forma y de su ser en sí) anclada en la razón del film.
Finalmente, la película termina por no convencer del todo no por lo que cuenta. En términos de historia, de situaciones, la premisa es interesante, es útil, fértil, mejor dicho: dos hijos, uno más cerca y otro más lejos del padre malvado, esa pesada herencia que cargan y afrontan de maneras opuestas, y sus consecuencias. Culpa. Deber. Lealtad. Violencia. Todas cosas presentes, materiales de alta calidad de amalgamado para el cine, y que quedan inertes en la película tras ser presentadas, más nunca desarrolladas. Hay un momento del film en que Luigi se une a una banda neonazi de supremacistas. En un gesto que abraza al cine, mientras todos prometen barbaridades y juran su odio radical, vemos en primer plano el rostro de Luigi cuando se mencionan la lealtad, la familia, la hermandad en tal grupo. Y comprendemos aquél humano que allí hay, pequeño e indefenso, buscando erradamente algo a lo que aferrarse.
Sin embargo, esto es un elemento que el guión nunca vuelve a tomar en cuenta como lo que es; la película trata a la situación, a los personajes y a lo que potencialmente permite como una situación secundaria menor. Es decir, no niega la importancia de que eso suceda para que el desenlace se concrete, pero prefiere quedarse repitiendo exaltadamente planos de luces fuera de foco, rostros oscurecidos, y golpes de efecto musicales que reforzar y desarrollar la película mediante la puesta en escena de un tejido narrativo concreto.
En una película donde se toma la historia real de un ciudadano a un tiempo cualquiera, promedio, a otro especial, puesto que nos muestra la miseria de una familia marginada por su mundo. Es una película biográfica sobre alguien de quien nada sabemos, sobre alguien que no es una estrella. Y sobre unos primeros elementos expresivos y narrativos que podrían haber dado un fruto jugoso, cortesía de una primera historia interesante y con fuerza, la estructura retórica y la organización del conjunto dan cuenta de una película que no logra construir un universo propio lo suficientemente consistente como para entender qué posición toma al respecto. Por momentos, pareciera que el quid de la cuestión está en la morbosa contemplación burguesa y seudo catártica de la miseria ajena, sin música de fondo, con planos largos, y muchos drones de sonido amenazantes dando vueltas.
Después de todo, ¿hay alguna conclusión que la película nos deje? Tras una fuerte caracterización y construcción en pos de facetas psicológicas-sociológicas, la película termina por diluirse en el tedio de la repetición y resuelve simplemente contarnos su final, más no ponerlo en escena, re-crearlo. El film intenta ilustrar como epígrafe a la inversa lo que puede haber sido, sentido o vivido la familia real, la de la biografía. Más no toma la premisa de esa familia para poner en escena algo. Y en esa diferencia se juega la vida el cine.
![]()
Dirección: Francesco Costabile. Guion: Francesco Costabile, Vittorio Moroni, Adriano Chiarelli. Elenco: Francesco Di Leva, Francesco Gheghi, Barbara Ronchi, Marco Sicalese, Tecla Insolia. Producción: Attilio De Razza, Nicola Giuliano, Nicola Picone, Pierpaolo Verga. Duración: 120 minutos.









