A Sala Llena

Inestable

Sutottos: diez años de humor crítico.

 Del sótano para pocas personas a la sala llena, el “teatro rockero” de Sutottos, como alguna vez lo describieron, mantiene intacta la esencia de su humor. A lo largo de diez años construyeron un teatro para todo público que busca interpelarlo y no solamente entretenerlo. Entre las creaciones del grupo se destacan Rococó (2007) y Bigote Argentino (2014) en las que contaron con Daniel Casablanca, integrante del grupo Los Macocos, como director, y las tan preciadas para sus seguidores, Sujeto Tácito (2008) y Colapso (2010). Una vez más Sutottos nos deleita con una obra dirigida por ellos mismos, que recibió el acompañamiento y financiamiento de la Bienal de Arte Joven 2015-2016, contando con Andrea Garrote como tutora del proyecto. Inestable (2015) – quizá su espectáculo más logrado hasta ahora –  trata de los miedos. Miedos que en definitiva descansan en el miedo supremo, que no es más que el miedo a la muerte.

Con un ritmo maníaco – depresivo manejado a la perfección, los actores interpretan a César y León, dos sujetos (amigos, hermanos, pareja) que acaban de mudarse y que pese a tener nombres de referentes valientes, tienen miedo a básicamente todo. Entre peleas, canciones y recuerdos de la infancia que los hacen ponerse nostálgicos, los personajes atraviesan un arco que va del pánico a la euforia y de lo negativo a lo exacerbadamente positivo sin escalas. En su mundo, el exterior es algo hostil que puede irrumpir en la seguridad del hogar en cualquier momento: no chequear si cerraron la puerta con llave equivale a tener un tipo armado en la cocina, un llamado de una amiga es sinónimo de que está en una situación de vida o muerte, conocer gente nueva en un cumpleaños implica el riesgo de tener que comunicarse con una máscara de buena onda obligatoria y hasta hablar entre ellos genera la paranoia de la malinterpretación que los lleva a confundir los límites entre lo real y lo irreal. Finalmente, ni siquiera las paredes del hogar brindan la seguridad y alivio esperados al descubrir una mancha de humedad que va creciendo junto con sus miedos y el advenimiento de una tormenta que podría ser mortal. Inestable, adjetivo aplicable tanto a personas como a cosas, nos hace pensar que la vida en definitiva es inestable; lo único inexorable es la muerte.

Y en este encierro, hay un rincón de objetos amontonados y empolvados que representan la infancia. Ese lugar idílico, ese “agujero negro” de la nostalgia al que se retoma para sentirse protegido, aquel que obliga a  llorar sin parar y sirve para recordar aquellos años en los que los protagonistas pretenden haber sido más felices.

El espectador que asista a Inestable tiene la risa garantizada, al sentirse identificado con la neurosis de estos personajes desde el código del humor que hace que el miedo a la muerte sea más soportable y que, en definitiva, a la vez que propone una identificación también permite un distanciamiento crítico que lleva a reflexionar acerca de los propios miedos.

Teatro: Teatro Beckett – Guardia vieja 3556

Funciones: Sábados 21 hs

Entradas: $150

calificacion_5

Por Luciana Morelli

Dramaturgia y dirección: Andrés Caminos, Gadiel Sztrik. Vestuario: Analía Cristina Morales. Escenografía y diseño de luces: Fernando Dopazo. Realización de vestuario: Patricio Delgado. Fotografía: Pablo Linietsky. Asistencia de dirección: Guadalupe Bervih, Manuela Bottale, Marianela Faccioli. Producción: Sutottos. Colaboración coreográfica: Lali Chidichimo. Elenco: Andrés Caminos, Gadiel Sztrik. Prensa: Duche & Zárate

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