A Sala Llena

La Música del Azar

La Música del Azar

Dirección, traducción y adaptación: Gabriela Izcovich. Dramaturgia: Paul Auster. Iluminación y Escenografía: Gabriel Caputo. Música Original: Lucas Fridman. Vestuario: Lorena Díaz. Intérpretes: Alfredo Martín, Juan Barberini, Germán Da Silva, Ariel Pérez de María, Cristian Jensen. Prensa: Sandra Beerbrayer.

Problemas con la repartición de las cartas

No debe ser fácil llevar a Paul Auster al teatro, y mucho menos traducirlo al lenguaje porteño. Pero el desafío de la actriz y directora Gabriela Izcovich no termina ahí. Además de conseguir con éxito ambas tareas, la puesta en escena de La Música del Azar, es muy poco tradicional y se adapta a la perfección a la disposición espacial del Samsung Studio, aprovechando la ubicación de las mesas y la estética café concert de la sala.



Apenas el espectador tuvo oportunidad de sentarse y consumir algo, dos hombres a un costado de la sala aparecen con un trago en la mano. No son espectadores, sino Nelson y Marcos (Alfredo Martín y Germán Da Silva respectivamente). El primero, es el protagonista absoluto. El segundo, después veremos.

Como típica novela negra, el relato comienza en primera persona. Nelson va recorriendo el salón contando su historia, su pasado. Nos pone al tanto de su presente. Después de ser abandonado por su mujer, tener que dejar a su hija con su hermana, y recibir la herencia de su padre al que creyó muerto mucho antes de saber la noticia de su deceso, se fue a la ruta y vivió un año en la ruta. Ahora se le está acabando la herencia y necesita dinero para regresar con su hija. Y ahí aparece Jack (Juan Barberini), un muchacho con mucha suerte para el pocker pero que ha sido robado durante un campeonato clandestino. Jack necesita plata para entrar en un juego contra dos amigos llamados Guillermos – el gordo y el flaco – millonarios y según Jack, bastante tontos para el poker. Nelson acepta apostar lo le queda de dinero en el juego contra estos dos personajes, para poder ganar un porcentaje que lo ayude a regresar al hogar.

Cuento de buscavidas, buddy movie, road movie, historia de perdedores arquetípicos y personajes excéntricos, La Música del Azar es una obra bastante impredecible que goza de un ritmo aceleradísimo durante su primera hora inicial con estimulantes, empáticas interpretaciones del dúo Martin y Barberini en un principio, que genera gran química por efecto del contraste de sus personalidad, y más tarde por los estrafalarios Guillermos (Ariel Pérez de María y Cristian Jensen), el primero un charlatán, el segundo sumiso, ambos formando una pareja extraña no muy distinta a la de Laurel y Hardy, que toman como referencia.

La obra salta a una partida de poker que concentra la tensión del espectador y un último acto más lento, donde se expone la condena de los personajes y entra, por fin, a escena el misterioso Marcos, que Germán Da Silva interpreta con la naturalidad y carisma que lo caracteriza.

Original, divertida, dinámica e imprevisible, La Música del Azar es una obra diferente, que lleva la marca de Auster, y consigue atrapar gracias a un elenco versátil, canchero, que consigue escaparle a los estereotipos y el caricaturismo. Izcovich demuestra gran imaginación para poder adaptar cada escena a los diferentes espacios de la sala, logrando una osada jugada donde el espectador participa dependiendo de donde está ubicado en forma distinta en la obra, aprovechando los recovecos, las mesas, e incluso una pequeña televisión donde se homenajea a un clásico del cine noir.

Más allá de que el ritmo cae un poco en la última media hora, se trata de una propuesta diferente, muy disfrutable, que sale de las convenciones teatrales tradicionales.

Teatro: Samsung Studio – Pasaje 5 de Julio 444

Funciones: Jueves a Domingos 21 Hs

Entradas: Desde $120

 alt

[email protected]

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

También te puede interesar...

Argentina, 1985

LEER MÁS →

Mete miedo

LEER MÁS →

Rubia (Blonde)

LEER MÁS →