A Sala Llena

Los más Buscados

Tipos buenos, si, si, tipos buenos. Los hay en todas las películas, series de Tv, libros, telenovelas… Por supuesto, siempre de manera diferente, variada, camuflada y maquillada, para que no nos demos cuenta de que básicamente, siempre es el mismo tipo disfrazado de algo.  A veces, muy seguido de hecho, aún cuando el muchacho es malo, es bueno.  Yo, debo confesar, me vuelvo estúpida por ellos. Cuando la fantasía general circunda a los “badboys”, los chicos rebeldes, malvados, que asustan a papá y, secretamente, calientan a mamá, yo por mi parte, me babeo por tipos como Clark Kent, Frodo Bolsón, Samsagaz Gamyi y Sam Baldwin.  Eso si, buenos y lindos please, no me vayan a endosar un esperpento.

La pregunta que me estoy haciendo desde hace rato tiene que ver con ese asunto. Quiero decir, algunos tipos son “malos buenos”, y en general esos son los que mas pegan, pero no muy seguido se habla de los “buenos malos”. Esos tipos que son tan buenos que te da ganas de arrancarles la cabeza de un mordiscón o te salís de la vaina por que los parta un rayo.

En efecto señoras y señores, hay buenos malos. Personajes que están tan en el extremo, que se vuelven insoportables y, no solo eso, terminan siendo exactamente lo contrario de lo que fueron diseñados para ser: odiosos.

Por supuesto, esta característica no distingue sexos, por lo que, cuando digo “tipos” incluyo a las chicas también. Si, mamitas, no se van a salvar de esta. No quiero que mi columna sea tildada de sexista.

Cabe preguntarse, porqué el autor no toma cartas en el asunto, es decir, porqué no tuerce el hilo del personaje y lo vuelve a una senda más atractiva, más inteligente, menos aburrida o pesada. La respuesta a eso se me escapa redondamente. Podemos fantasear y pensar que, en algún momento, el personaje cobra vida propia y hace lo que quiere y lo que quiere hacer termina siendo pedorro. No lo se. Lo que si se, es que si tuviera la oportunidad de pegarle un puñetazo en la nariz a mas de una de estas creaciones, lo haría con alegría.

Enumerando algunos en mi cabeza, decidí adentrarme en otra de mis investigaciones intrascendentes. De esta manera, me hice de la lista de “Los más buscados”. Personajes que si la gente entrevistada pudiera, agarraría a sillazos o zapatazos. Debo decir, no todos vienen de la pantalla grande de hecho, la mayoría se colaron de la chica sin que yo pudiera atajarlos. La razón que le achaco a este fenómeno, es el  hecho de que, en las series o tiras, los personajes tienen más tiempo de degenerarse y caer en vicios. Pero igual, algunos del cine hay.

Primero quiero nombrar de manera general, dos categorías de personajes que no se salvan jamás de caer en la estupidez y la tontera. Dos categorías enteritas: Los “amigos” de “la chica” en los años ochenta, tipo el famosísimo Duckie, de Pretty in Pink. El amigo (recontra enamorado y caliente con ella) de Molly Ringwald, en la película súper taquillera de los 80, sobre los amores y desamores de una adolescente criada por un padre soltero, al final de la secundaria. La vio medio planeta, incluso se han hecho sátiras about it. Ese personaje era de verdad enervante. El actor que lo interpretaba, es el ahora premiado, Jon Cryer, compañero de andanzas de Charlie Sheen en Two and a Half Men. El tipo era tan meloso, asexuado y looser, que una generación entera lo quería matar. Jamás le dijo a la chica que la amaba (aunque ella lo sospechaba, nadie traga tanta mierda si no está caliente con la protagonista) y la dejó en brazos de el pibe rico, bueno y popular de la escuela, para que haga chanchadas con él. Todo un mártir. Todo un bobo.

La otra categoría es la de “Amas de  llaves, mucamas y, o, u, nanas de telenovelas”. Esas minas que se bancan cualquier cosa por el protagonista,  se dejan basurear, tratar como ciudadanos de segunda, manejar, esclavizar y ridiculizar, siempre enarbolando la bandera del amor que le tienen al “niño Francisco José o Tito Clemente” de la novela de turno. Esas viejas son imbancables. Yo misma las cagaría a trompadas.

Pero ahora, pongámonos detallistas y malvados.

Aquí va gente, la lista infernal con nombres y todo, de tipos  demasiado… DEMASIAAAAAADOOOOOOO!

Empiezo por un clásico, elegido por mi hombre que nunca se queda callado a la hora de opinar en esta columna. Su elección fue Fredo, el personaje interpretado por John Cazale, en la saga mas cool, genial, grosa y perfecta de todos los tiempos: El Padrino, la trilogía de Francis Ford Coppola, basada en la novela de Mario Puzzo. El pibe me dijo que si Michael no lo mataba, lo mataba él. Según mi amore, Fredo era un genuino pelotudo, el típico bueno para nada que, no solamente es un inútil, si no que también se la pasa trayendo problemas. “La estupidez extrema es mas peligrosa que la maldad” me dijo mi alma gemela, mientras masticaba la punta de una baguette sin sacarla del paquete. “Fredo tuvo el final que se merecía.” Por supuesto, este personaje está genialmente creado e interpretado, pero, lo mandamos al muere  (valga la redundancia) igual.

Con el segundo si que podemos decir que los autores o autor, no se, debieran ser colgados de las patas. El Padre Juan, el muchacho de la telenovela Padre Coraje, que interpretaba el bueniisssiimooo de Facundo Arana.  La persona entrevistada, cuya privacidad está garantizada en esta columna, me dijo que si lo escuchaba decir la palabra “hermano” una vez mas, lo iba a buscar y lo cagaba a bifes. ¡Era too much! Buen amigo, buen amante, buen compañero, buen samaritano, bueno, bueno, bueno. Tan bueno, que medio se cagaba en todo. Así no se puede querer a nadie ché. Yo, que he triunfado en la vida, me permito pedirle a nuestra estrella local, que trate de elegir personajes mas coloridos. Porque, en cualquier momento, la ficción se mezcla con la realidad, y algún loco (o loca) le pone una paliza pensando que es Coraje.

Me permito seguir con dos que, al parecer, son malqueridos por las mismas cosas. Don Diego de la Vega (el de la serie El Zorro) y El Príncipe Adam, de la tira animada He-Man. Dos de las personas con las que hablé, me dijeron que no se bancaban que no dieran a conocer su identidad y que soportaran que la gente los tratara como a cobardes, afeminados, mal entretenidos e insoportables nenes de mamá.  Perdían a mujeres, amigos, incluso no tenían el  respeto de sus familiares y colegas, solo por el hecho de proteger una identidad que los hubiera convertido en héroes ante todos. Esa especie de falta de vanidad tan extrema, saca de quicio a más de uno.

Vamos ahora, a un emblema, a una mujer que podía hacerte querer romperle la frente de una patada o quemarle el rancho. Esta mina soportó ser pobre, vivir en el medio de la nada, ser la hija menos favorecida por su padre, tener que caminar kilómetros a la escuela todos los días e, incluso, la muerte de uno de sus primeros pretendientes, el incendio de su casa y la muerte de un hijo y para rematarla se quedó ciegaaaaa!!!! Estoy hablando de Mary Ingalls, la hermana mayor de Laura. ¡Por Dios! Se tiene que bancar hasta el dicho “Mas bueno que Laura Ingalls” que es, por cierto, completamente injusto ya que ella era mucho mas buena. Laura tenía malicia, era traviesa y atolondrada. Mary no. Era reflexiva, bondadosa, tranquila, limpia, rubia, bella… Una especie de santa. Nadie es taaaaannnn bueno, ¡por favor! Nunca un reclamo, nunca un berrinche, nunca una tirada de chancleta. Vamos querida, ensuciate un poco aunque sea. Por algo en el medio de la serie, a tu personaje lo mudan de pueblo. ¡La gente pensaba que eras soporífera!

En fin…

Una amiga muy cercana, me sugirió al próximo personaje. Noel, el universitario nerd interpretado por Scott Folley, en la serie Felicity. Como de vez en cuando, a la mañana mientras desayuno, veo la serie, ese nombre me disparó una conclusión inesperada: En esa serie, todos son idiotas. Felicity es una pendeja insoportable. Inteligente, boba, mojigata, con un sentido de la bondad que tiene mas que ver con “hacer lo correcto” que hacer lo bueno o lo mejor. La mina habla bajito, tartamudea, suspira como si estuviera recién levantada o semi dormida todo el tiempo. ¡Por Dios! Es insufrible. Noel es un Duckie cualquiera, por lo que lo vamos a dejar en la categoría de “Amigos de la chica”,  pero también estaba Ben, el personaje interpretado por Scott Speedman (si, también se llama Scott, hasta eso es soso). Una especie de chico malo-bueno, totalmente imbecil, perdedor, burro, indeciso, dañino por elevación, que también habla susurrando y que te parece que está por hacerse encima la mitad del tiempo. Una serie completa, protagonizada por ñoñossssssss. Todos tratando de hacer el bien de manera tan repugnante que es como comerse una olla de mermelada entera. Si Speedman no se hubiera redimido con su rol en Underworld, creo que, tarde o temprano, su propia descendencia lo linchaba.

Hay personajes que, de verdad, sacan lo peor de uno.

Parece que en la nueva serie de la Warner, Vampire Diaries, la protagonista se lleva el premio al pelmazo del año. Fuentes confiables aseguran que esta chica Elena, tiene todos los atributos de la niña buena insoportable. Levanta el ceño con cara de inocente, se sacrifica de manera desmedida por cualquiera, miente para “proteger” a otros aún a expensas suyas, arriesga la vida por gente que no conoce, paga los impuestos, no pisa el césped ni escupe en el piso. La fuente que consulté, espectadora de la serie, puede apenas soportarla y dice que si no fuera por los dos chongos vampiros, el show se caería a pedazos. La piba es la típica minita en apuros, que calienta a más de uno, pero le ceba los mates solo al muchachito chupasangre de turno.

Para finalizar, voy a meterme con un personaje legendario, y muchos me odiarán cuando lo haga, pero, es mi deber barato y pasatista, serle fiel a mis convicciones, así que, no me queda mas que señalar a: Peter Parker, el mismísimo Hombre Araña y, ya que estoy, también a su Tío Bob (no vamos a hablar de él pero, con una mano en el corazón, el viejo era un pesado). 

Por favor, Peter, avivate de una vez querido, nadie es tan bobo. No hace falta ser tan buenudo para ocultar tu verdadera identidad. Podes ser un poquito más picante, un poquitito más saborizado. No tenés que venderle a todo el mundo ese sabor vaselina que nos tiene hartos. ¡Despierta amigo y huele las rosas, sos El Hombre Arañaaaaaaaa!!!!! ¡Sacale algo de provecho, fornicá pleaseeeeee!!!! No queremos que seas tan insufriblemente bueno. ¡Nadie lo es ni siquiera en sus mejores momentos! ¡No queremos otro Gandhi! Por favor, hacé algo… O, su señoría Stan Lee, arrójele un hueso a este pobre pibe que nos tiene a todos con ganas de tirarlo de un bondi en movimiento.

No queremos mas pibes de vainilla ni minas virginales pidiendo ayuda (ojo, tampoco queremos actrices de madera, jugando a las femme fatale, haciéndose las Mata Hari, mostrando el culo tatuado sin que les pase nada por el cuerpo, tampoco chongos con cara de mal aliento que creen que porque se dejan la barba y los pelos largos ya son actores de carácter) Solo queremos algo de compromiso, un poco de volumen, eso que hace a los personajes bien interpretados y bien escritos, tan inolvidables como jugosos.

Al que le quepa el sayo…

 

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