A Sala Llena

Los Talentos

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Los Talentos

Dirección y Dramaturgia: Agustín Mendilaharzu y Walter Jakob. Idea y Diálogos: Agustín Mendilaharzu. Escenografía y Iluminación: Magalí Acha. Producción Ejecutiva: Carolina Martín Ferro. Intérpretes: Julián Larquier Tellarini, Julián Tello, Pablo Sigal, Carolina Martín Ferro.

Pura lógica

La inteligencia es relativa dicen. La genialidad se compensa. Uno puede ser una verdadera luz científica pero fallar en las relaciones cotidianas de la vida. Aunque lo cierto es que para triunfar en las relaciones, hace falta ser algo más que un genio, tener intuición y no fallarle al prójimo.

La exitosa (tres temporadas y siguen…) obra escrita y dirigida por dos de los socios de Mariano Llinás en Historias Extraordinarias, Mendilaharzu y Jakob cuenta la historia de dos amigos realmente talentosos. Genios que compiten continuamente para ver quién es más inteligente de los dos, más intelectual, más rápido a la hora de construir una frase o jugar con las palabras. Las relaciones personales son banalizadas en esta competencia de egocentría y soberbia snobista. Pero todo se desequilibra cuando aparece una chica – hermana de la tercera pata del grupo – a quién no veían hacía tiempo.

Esta aparición en el hogar masculino desencadena otro tipo de competencia. Una competencia hacia la no-inteligencia, en donde los sentimientos se mezclan con las decisiones intelectuales y las consecuencias pueden ocasionar el fin de una amistad.

La obra está dividida en dos partes. La primera, manifiesta el carácter snobista de los personajes, denotando al mismo tiempo un tono creído y absurdo que da a pensar, que la obra se termina mordiendo la cola, y aquello se critica del carácter de los personajes en realidad es un espejo de las intenciones de los realizadores: mostrar que los genios también pueden ser estúpidos y vulgares es prácticamente un lugar común, sin embargo, con la aparición de los otros dos personajes, la obra se va ablandando para convertirse en una inteligente comedia de enredos amorosos, donde el aspecto más pretencioso queda relegado gracias a un sencillo, honesto y muy llevadero relato donde quedan al desnudo las hipocresías en las que se caen cuando dos amigos están enamorados de la misma mujer.

El mecanismo creado por los dramaturgos/directores funciona gracias a una puesta en escena básica y sencilla que no distrae la atención del espectador de los componentes más importantes de la obra: los diálogos filosos, cínicos, irónicos, donde se pueden leer entrelíneas mensajes que no se expresan a nivel literal, y especialmente las soberbias actuaciones, especialmente de Larquier Tellarini y Tello, que son los que llevan adelante el relato. Los personajes son creíbles, tienen reacciones verosímiles, hablan en forma coloquial. Y los actores, a pesar de la – aparente – frialdad de sus personajes, le aportan un corazón, haciéndolos propios, consiguiendo que sea difícil separar la imagen del artista de la del personaje.

El cuidado en el uso del lenguaje tiene varias capas, por donde se analiza los ritos y costumbres de los ventiañeros de hoy en día, a través de la diferencia fonética de algunas palabras y, así también se puede ver como una sátira generacional.

Los Talentos es una obra clásica y posiblemente que no sorprenda por su premisa (que básicamente es la misma que la serie The Big Bang Theory), pero que se sostiene en diálogos ingeniosos, sutilezas, lecturas entre líneas y humor melancólico que la hace irresistiblemente atractiva.

Teatro: ElKafka Espacio Teatral – Lambaré 866

Funciones: Fin de Temporada

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