A Sala Llena

Sobre El Origen y la Crítica

 

 

Sobre El Origen y la Crítica.

 

A)-Pauline Kael hace una distinción entre lo que ella llamaba “malas películas” y “malas películas claves”. Mencionaba que las malas películas eran simplemente eso, malas películas a secas. Aburridas, mal actuadas o fallidas la cantidad de motivos por el cual una película podía ser mala era variado. Ahora, la categoría “mala película clave” es diferente. Se refería a películas malas que pretenden ser “importantes”, que aparentan ser una cosa que no son. Creen que tienen una sólida estructura narrativa y suelen ser botellas llenas de humo que se desvanecen cuando se destapan. Kael decía que debíamos aprender de las malas películas claves, que debíamos verlas repetidas veces si era necesario, que esta suerte de estafas nos hacia amar mas el cine inteligente, lucido y pasional que tanto queremos.

Si pienso en una estructura narrativa vacua, en una película que pretende instalar temas “importantes” y no confía en lo más mínimo en la inteligencia del espectador llegó inmediatamente a El Origen.

B)-Christopher Nolan, director de un eclecticismo pronunciado (buenas como Batman Comienza, malas como Noches Blancas e intrascendentes como El Gran Truco) venia de construir su opus máximo con Batman El Caballero de la Noche, indudablemente su mejor película. Un film visceral con personajes desbordados (gran Heath Ledger) y que a pesar de algunos problemas narrativos (Michael Caine esta puesto en la película para interpretar los pensamientos de Christian Bale, por si a alguien no le queda claro) descansa, mas allá de la tradición del personaje del comic, en la buena tradición del cine clásico americano , aquello que decía Hitchcock que cuando mejor era el villano, mejor es la película y esa impronta Fordiana del final, donde el hombre de carne y hueso se convierte en mito y el cine elige otra vez imprimir la leyenda.

C)-Nolan abandona el respaldo del cine clásico para El Origen. Pretende jugar en un torneo nuevo, pero es un torneo que nunca se termina de armar, que se queda sin equipos antes de empezar. La ambiciosa idea de mostrar implantadores y ladrones de ideas (valga la redundancia) a traves de los sueños se desbarata al no poder construir una línea narrativa estética desde lo formal. Nolan parece convertirse en un director principiante que solo puede sostener la película mediante las INCREIBLES E INSOLITAS (si, con mayúscula) sobre explicaciones en cada una de las escenas a lo largo de los 150 minutos del metraje. Algunos personajes puntuales como el de Ellen Page no tiene densidad dramática ni peso estético en el film, solo están puestos para “explicar” lo que pasa, lo que paso o lo que va a pasar.

D) ¿Por que en el párrafo anterior hablé de Torneo? Porque en un torneo, pongamos de futbol, las reglas se ponen antes de que empiece el torneo. No durante ni después. Antes. Si se pusieran durante seria un escándalo. En El Origen van apareciendo y apareciendo reglas nuevas durante la diegesis de la película. Esta diegesis, obviamente interrumpida cada dos minutos por una (sobre) explicación esta invadida por parloteos nuevos como “no, de ese sueño no podemos salir porque como es de tres capas y la caída no alcanza”. Estos cambios de reglas en un libro lo identificaríamos enseguida como mala literatura. En el cine también lo podemos identificar; es mal cine. Inmediatamente me acorde de UP cuando terminó esa escena. UP comienza con una secuencia de elipsis de unos setenta años compactada en cinco minutos y continua uno o dos minutos donde se plantea el problema. Es decir, en siete minutos tenemos la película planteada de manera inalterable. UP (pixar) responde a la tradición del buen cine americano. El Origen no sabe ni entiende de tradiciones.

E) Esta nota no solamente es sobre El Origen, es también sobre la reacción de la crítica de alabarla por unanimidad. A veces pareciera ser que la critica tiene directores protegidos que son analizados en “piloto automático” No se entiende la complacencia con Nolan. ¿Qué hizo Nolan? Por Favor. Voy a poner un solo caso de ejemplo;

Diego Batlle calificó la película con ocho puntos, pero en su crítica dice lo siguiente;

“los múltiples hallazgos formales y temáticos del film se ven truncados en buena parte por la constante sobre explicación”

“su psicologismo barato (digno del tomo 1 de un manual freudiano) conspira contra la empatía y la identificación del espectador”

¿Entonces? ¿Por que no analizamos un poquito más esos puntos? ¿Cuales son los “múltiples hallazgos formales”? Los 35 INSOPORTABLES PLANOS de la camioneta a punto de impactar en el agua o los 40 planos de la cara de Joseph Gordon-Levitt a punto se despertarse? (realmente esa falta de creatividad habla claramente de las limitaciones de Nolan como cineasta) Porque si hablamos de Hallazgos formales en los sueños que diseñó Nolan la verdad que no los encuentro. Poner el piso de Paris en el techo justifican una película ? Eso es un truco de un mago, pero los trucos funcionan solamente dentro de un todo. Si no retrocedes 110 años y volves a la época de Melies que no era un cineasta, era un mago. Los sueños de Nolan son escenas de acción y explicaciones. Hasta en un momento Di Caprio habla de “culpa” por su mujer muerta, dentro de un sueño. Yo no recuerdo haber sentido “culpa” adentro de un sueño, ¿ustedes? Toda la estructura teórica de El Origen es una soberana pavada, una estupidez. Por eso mismo, no logro entender la unanimidad de la crítica. La misma critica que alabó y se sorprendió (y con razón) con Toy Story 3 hace algunas semanas. Toy Story 3 es el opuesto perfecto de El Origen. Toy Story es pasional y clásico, El Origen es frío y cachivachero. Ese plano bigger than life  de los juegues observando desde la puerta de su nueva casa la ida del auto de Andy a la universidad contiene mas ideas que todo El Origen. El paso del tiempo, el mantenerse vigente y vivo, el comienzo de una nueva etapa, lo inexorable de la muerte. Lee Unkrich lo logra en un solo plano. Eso es el cine. Es difícil de concebir que un crítico pueda alabar Toy Story 3 y El Origen al mismo tiempo. Se puede ser de River o de Boca, no de River y de Boca. El Origen en dos horas y media nunca termina de redondear una idea, no genera ambigüedades ni personajes con espesor. No me canso de repetirlo, los sueños no parecen sueños, miren Inland Empire, Mulholland Drive o Lost Highway y después hablamos sobre el retrato de un sueño en el cine. Lo comento José Luis De Lorenzo en la página de Batlle; miren Existenz. En fin, me parece que la crítica se quedó corta con el análisis de El Origen, será tal vez Nolan un nuevo ídolo cinematográfico, un protegido de la crítica y todo lo que haga estará bien. En fin.

F) Volviendo a algunos temas de la película. Nolan comenzaba El Caballero de la Noche con un preciso homenaje a la secuencia audiovisual central de la película Fuego contra Fuego de Michael Mann en la que este utilizaba una canción de Brian Eno para marcar el ritmo de los personajes que estaban por perpetuar el robo a un banco. La utilización del sonido por parte de Nolan fue clave, no solamente en esa escena si no en toda la película El Caballero de la Noche. En cambio en El Origen ocurre lo contrario, la banda sonora de Hans Zimmer acentúa los momentos graves con más gravedad y solemnidad y pretende darle ritmo en los momentos de las explicaciones reiteradas que ocurren en la película. Esta siempre a destiempo y disonante, no existe ningún tipo de experimentación onírica (¿no son los sueños una zona de caos Onírico?) No me gusta dividir las películas en sus aspectos técnicos, pero una banda sonora en una película de sueños debería ser central en la estructura narrativa. En El Origen sin duda los es pero de manera desarticulada y solemne.

G) Para finalizar esta nota caótica (como los sueños) solo un comentario sobre el final; cuando habíamos entendido luego de que en casa escena había un personaje que funcionaba como una suerte de “audio comentary” de DVD y te explicaba lo que significaba la escena y lo que pensaba Nolan de la fina línea que divide la realidad de la ensoñación, aparece ese plano vergonzoso del trompo dando vueltas, efectista y redundante al extremo. Ese plano funciona como el final de Match Point del viejo Allen, que cuando habíamos entendido todo,  hizo que el anillo rebote en ralenti contra el borde de la red de tenis. Una pequeña diferencia; Le perdonamos a Allen que este gaga y haga malas películas porque nos brindó cuarenta años de buen cine. Nolan hoy esta en la cúspide. Por dios.

 

 

Dedicado a Rodolfo y a Matías que se interesaron en saber lo que pensaba sobre esta película. Gracias muchachos.

 

 

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