A Sala Llena

Sólo para Payasos

(Argentina, 2013)

Dirección y Guión: Lucas Martelli. Elenco: Tortell Poltrona, Luisito y Pacusito, Chacovachi, Petarda, Rik Streiff, Toto Castiñeiras, Pedro Peligro, Pablo y Luna. Producción: Grupo de Boedo Films, Convención Argentina de Circo y 18W Films. Distribuidora: CS Comunicación Efectiva. Duración: 105 minutos.

Ningún personaje llama tanto la atención como un payaso. Sea en circos, fiestas u otros eventos, con sus rostros pintados, sus narices rojas y sus grandes sonrisas, nunca dejan de cautivar al público, ya sean niños o adultos desprejuiciados, de todas partes del mundo. Estaba faltando una película que registrara desde adentro el fascinante universo de estos alegradores de momentos. Una película que por fin llegó.

Sólo para Payasos nos permite conocer su vida íntima, el detrás del maquillaje. Sus metodologías de trabajo, sus pensamientos, sus anhelos. También repasa sus orígenes, desde las tribus aborígenes, pasando por la antigua Grecia y los tiempos de La Comedia del Arte, y hace una distinción de las distintas clases (por ejemplo, clown no es sinónimo de payaso, como se podría pensar, sino una de las tantas vertientes). Pocas veces vimos a estos auténticos trabajadores en su vida privada y reflexionando sobre su rol en la sociedad, sobre todo en épocas nefastas, como la dictadura militar. Además, se centra en los veteranos y en las nuevas generaciones.

Al principio, el cineasta Lucas Martelli, caracterizado para la ocasión, dice a cámara “Todo es posible cuando se habla de payasos”. Y eso se refleja en la realización, ya que no se trata de un documental común y corriente: si bien recurre a testimonios de payasos —de circo, de teatro, de calle, de hospital— e historiadores, pero también hay escenas ficcionalizadas (mejor dicho, sketchs), con un singular zepelín generado por computadora, y hasta secuencias acuáticas con buzos de nariz roja. La estructura es extraña, algo caótica, impredecible y puede confundir al espectador desprevenido, pero se corresponde con la impronta de estos personajes.

Además de su vasta experiencia detrás de cámara, Martelli es un especialista en la acrobacia aérea y se nota que conoce de primera mano el territorio circense. Pero no se quedó en eso: la cámara registra tanto las vivencias de los payasos locales como también se traslada a otras partes del mundo, como España, México y Venezuela. En total, desfilan más de 200 artistas. Un despliegue de producción que le suma al resultado final y lo convierte en una obra ambiciosa y completa. Sólo para Payasos es la oportunidad perfecta para conocer en detalle no sólo un oficio sino un modo de vida, un universo tan vasto como rico, una tradición que nunca dejará de sacar sonrisas.

calificacion_3

Por Matías Orta

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