A Sala Llena

Yurumí – Especie en Extinción

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Yurumí – Especie en Extinción

Dirección: Eduardo Pérez Winter. Dramaturgia: Eduardo Pérez Winter, Gabriela Blanco, Celina Carbajal, Sol Alba. Vestuario: Lucía Scarselletta. Escenografía: Giselle del Corral, Melina D’Albenzo. Iluminación: Adrián Grimozzi. Asistencia de Dirección: Diego De Gennaro. Intérpretes: Sol Alba, Gabriela Blanco, Celina Carbajal.

Fieras Sueltas

La selva oculta misterios a veces. El ecosistema funciona de manera inteligente, la vida silvestre tiene sus propios códigos y a veces la presencia del hombre – o la mujer – desordena la naturaleza. Sin embargo, un mundo sin control es inimaginable, que un territorio no esté bajo el dominio del ser humano, ocasiona un derrumbe del sistema.

¿Pueden los animales vivir sin la presencia de alguien que los cuide y no altere su ciclo de vida? ¿Puede acaso el hombre sobrevivir sabiendo que no puede controlar todo lo que lo rodea?

Yurumí habla de cosas que se escapan del control de uno. Dos hermanas y la amiga de una de ellas, pasan navidad y año nuevo en un reserva misionera, donde una de las tres mujeres trabaja como veterinaria. La hermana viene a pasar las fiestas, escapando de un padre que las ha educado en forma desigual. La tercera mujer en cuestión acaba de quedar viuda, y necesita que su mejor amiga le preste un hombro en el que llorar.

A pesar de que las tres pasan todo el día juntas, están solas. Se sienten solas. No pueden escapar de una selva que las tiene prisioneras, pero al mismo tiempo tampoco pueden refugiarse unas con otras. Los rencores del pasado asoman en el momento de ocio, y lo que debería ser un agradable reencuentro se convierte en una desoladora pesadilla.

Pérez Winter logra transportarnos en forma inteligente, apoyándose en un meticuloso trabajo sonoro, escenográfico y lumínico a esta selva misionera, donde la tensión no pasa específicamente en lo que rodea a los personajes, sino en la relación entre ellas mismas. Aquello que no se manifiesta, que no expresan o por el contrario, explosiones de honestidad brutal que tendrán consecuencias nefastas en los comportamientos.

El trío protagónico consigue transmitir un clima de desazón y patetismo aprovechando la ironía del texto, el absurdo subyacente de la situación en sí y el humor negro. La pieza juega con lo inesperado e imprevisible.

La química de las actrices es el principal motor para llevar adelante la obra. Más allá de los aportes técnicos, lo más importante termina siendo cuan creíble es la relación de intimidad o amistad que tienen los personajes, y de qué manera, los rencores acumulados van a terminar explotando.

Yurumí posiblemente no se destaca por su originalidad ni su puesta en escena, pero se trata de una obra que da pie a reflexiones posteriores, que prefiere silenciar la obviedad para mantenerse fiel a un tono humorístico-dramático efectivo.

Teatro: Espacio No Avestruz – Humboldt 1855

Funciones: Domingos 19:00 Hs

Entrada:  $50 y $40

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