A Sala Llena

Zack y Miri…, según Matías Orta

No hay nerd que no adore las películas del director y guionista Kevin Smith. Desde su debut con la (muy) independiente Cajeros, este gordito barbudo ganó fanáticos en todo el mundo, y eso que sus largometrajes, a primera vista, parecen hablar de cosas yanquis.

Casi todas sus películas llegan aquí directo a DVD. Por eso es casi un milagro que Zack y Miri Hacen una Porno se estrene en salas argentinas. Una oportunidad que no debemos desperdiciar, sobre todo porque Zack y Miri… está entre lo mejor de Smith.

Hay mucho de la carrera (no sabemos si da la vida) de quien la dirigió. Luego de frustrarse la idea de filmar una versión porno casera de La Guerra de las Galaxias, los protagonistas optan por usar como set la cafetería donde trabaja Zack. Obviamente, lo hacen en horarios no laborales: durante la noche y la madrugada. K. S. rodó la mencionada Cajeros en el mismo negocio en el que trabajaba, después de cerrar para los clientes.

También hay más de una referencia a las películas de zombies de George A. Romero, sobre todo a Muertos Vivos: la Batalla Final (seguro la tiene por su nombre original, Dawn of the Dead). No es casual: Zack y Miri… transcurre en Pittsburg, donde Romero hizo casi todos sus grandes opus. De hecho, en una escena aparece el especialista en FX terroríficos Tom Savini, otrora maquillador de cadáveres mortíferos.

En Pittsburg también se filmó recientemente Adventureland: un Verano Memorable, dirigida por Greg Mottola, socio habitual de Judd Apatow, quien suele dar órdenes a Seth Rogen, quien hace de Zack. La presencia de esta nueva cara de la comedia estadounidense llevó a muchos a pensar que Smith quería parecerse a Apatow o a Mottola, pero no es así: Kevin S. sigue fiel a su estilo basado en diálogos ingeniosos, un poquitín escatológicos pero desopilantes. Al igual que con La Otra Cara del Amor (así se llamó acá Chasing Amy), en determinado momento la historia se va para el lado del romanticismo, pero nunca pierde la esencia original.

Otro de los puntos fuertes está en el pe(culiar) equipo técnico y los actores de la porno. Los más conocidos para el freak serán Tracy Lords y Jason Mewes. La vida de la Lords no es ningún misterio: hacía pelis de mete-y-saca cuando todavía era menor de edad, después incursionó en obras no sexuales como Cry Baby, de John Waters. En Zack y Miri… vuelve a los orígenes, pero no muestra nada, eh. Por su parte, Jason Mewes es nada menos que Jay, de la dupla Jay y Silent Bob (Kevin Smith). El muchacho no tiene problemas en mostrar sus para nada atractivos dotes físicos. Un grande, Jay. Justin Long aparece dos veces y las dos se come la escena… y otras cosas también. 

Ah, y cuando empiecen los créditos no se retiren de la sala porque se perderán una secuencia buenísima.

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