COMO EN LOS 70s
Ya hemos escrito largo y tendido sobre el director neoyorquino James Gray en este sitio y los temas frecuentes de sus films, como la referencia autobiográfica, el retrato de la familia judía que reside en Queens, los Estados Unidos de Reagan, la relación con las mafias o integrantes de un precinto policial, todo esto sumado al gran sueño americano. Gray muestra cierta fascinación por las historias que transcurren en los 80, pero más aún, están registradas de tal manera que parecen producidas en los 70, en 35mm, al estilo de Lumet, Mann, Coppola o Friedkin. Esto en gran parte se debe a la colaboración con su director de fotografía fetiche, Joaquín Baca-Asay.
Si bien en algunos medios es descrita como una continuación de El tiempo del Armagedón -film que era mucho más intimista y autobiográfico, enfocado en la relación familiar, la diferencia de clases de una pareja y sobre cómo sobrellevar el crecimiento en un barrio de Queens siendo un adolescente-, Paper Tiger retoma algunas de esas premisas, pero se distancia por completo en las formas. Más que replicar aquel tono, esta película homenajea a los autores de los 70. Aunque contiene elementos de thriller, si tuviésemos que encasillarla en un género, sería en el de un drama que vira más hacia el policial que hacia lo doméstico.
Adam Driver interpreta a Gary Pearl, un expolicía que irrumpe en la casa de su hermano menor, Irwin (Miles Teller). La familia de este último está integrada por su esposa Hester (Scarlett Johansson) y sus hijos adolescentes, Scott y Ben. Gary llega acompañado por empleados de un restaurante que traen comida para recalentar, un hecho que sirve para marcar de inmediato su poder sobre Irwin. Gary es el tío exitoso, adinerado y avasallante, que asombra a sus sobrinos al mostrarles, a pedido de ellos, un arma escondida en su tobillo. Irwin, por el contrario, es un ingeniero de perfil bajo, buen padre y esposo, pero no tiene la actitud avasallante de Gary. Son hermanos, aunque opuestos. Pronto, Gary le propone a Irwin un negocio: una asesoría sobre efluentes derivados del petróleo que contaminan un canal. El trato promete ser millonario, y garantizaría la tranquilidad económica del ingeniero.
El conflicto se plantea cuando Irwin, un tanto iluso pero entusiasmado por el proyecto, visita una noche uno de los lugares de descarga junto a sus hijos. El espacio está controlado por la mafia rusa, un peligro que Gary omitió mencionar. La presencia de Irwin es vista como una ofensa; resulta violentamente retenido y golpeado, mientras sus hijos son amenazados. Este incidente provoca un quiebre en la relación comercial con los rusos, que el propio Gary debe interceder para evitar una tragedia mayor.
A partir de allí, el noveno film de Gray cuestiona los lazos familiares, la confianza y la obligación de Irwin hacia su nuevo círculo familiar, integrado exclusivamente por su esposa e hijos. Tras un atentado en su hogar, la relación con Gary se rompe definitivamente; este último intentará resolver la situación a su manera, utilizando sus recursos de expolicía, lo que sólo acrecienta el conflicto.
El regreso de Gray al espíritu de sus films de nicho, como su ópera prima Little Odessa, La traición o Los dueños de la noche, demuestra que, a veces, para avanzar hay que retroceder. Sus proyectos para arribar a un lugar en el mainstream, como con Ad Astra, no llegaron a tener la popularidad y taquilla necesarias como para ubicarlo en un status de directores a los que puede brindarles libertad absoluta.
A modo de tragedia griega, Paper Tiger toma el lugar de esos films que añoramos de los esplendorosos 70: la violencia no era gratuita y las decisiones eran crudas, certeras y reflejaban con crueldad el manejo de la calle y los sacrificios de una época determinada.
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(Estados Unidos, 2026)
Guion, dirección: James Gray. Elenco: Adam Driver, Miles Teller, Scarlet Johanson. Producción: Andrea Bucko, Gary Farkas, Anthony Katagas, Olivia Kavanaugh, Raffaella Leone, Marco Perego, Carlo Salem, Rodrigo Teixeira. Duración: 115 minutos.










