La última película del realizador japonés Ryûsuke Hamaguchi, es probablemente su obra más sólida, superando inclusive a la célebre Drive My Car.
Los dos personajes femeninos centrales comparten su condición de bilingües. Marie-Lou Fontaine (Virginie Efira) es la directora de un centro privado de atención de personas mayores. Ella trata de imponer a sus empleados la novedosa técnica “Humanitude”. El nombre refiere a un método terapéutico que, desde su nombre, refiere a tratar humanamente a pacientes mayormente seniles.
En forma ocasional, Marie-Lou se cruza con Tomoki, un joven autista y con su abuelo Goro, un famoso actor japonés, de gira por Francia. Los acompaña Mari (Tao Okamoto), la joven directora de la pieza teatral, que se presenta por algunos dias en París. Siendo Mari fluida en la lengua francesa, pronto se establece entre ambas mujeres una amistad, producto de la química que se genera entre ellas.
La trama revela sendos conflictos ligados azarosamente a temas afines, que tienen que ver con la salud, tanto mental como física. El primero refiere a temas económicos del nosocomio donde revista Marie-Lou, cuyos directivos contemplan una reducción de costos (personal), a los que la ejecutiva enfrenta y se opone.
El segundo (conflicto) será revelado durante una larga noche, en un paseo por París, escenas que por momentos pueden recordar a diálogos de Antes del amanecer de Richard Linklater, pese a que el contexto es diferente.
Marie-Lou convencerá a Mari, de que la obra teatral, un largo monólogo en japonés, sea representada en los jardines del centro médico, con la presencia del personal y sus pacientes.
Pero además y pese a cierto rechazo por parte de Sophie (Marie Brunel), una de las enfermeras más veteranas, conseguirá con el apoyo de Mari, lograr que los pacientes se “comuniquen” por contacto físico de sus piernas, pies y manos.
Vale señalar que la directora de teatro estudió Filosofía en la Sorbona, mientras que su nueva amiga hizo lo propio en Tokyo, donde obtuvo un título universitario en Antropología. Ambas tuvieron que aprender a hablar fluidamente en el idioma de su residencia.
El tono de la película se vuelve grave en la última de las algo más de tres horas que dura el film. Pese a su extendida duración la atención del espectador se sostiene y nunca decae al contar con dos actrices de carrera consolidada.
Tao Okamoto es una actriz no muy conocida, que se inició como modelo, a la que se ha visto en Wolverine: Inmortal y en series como Westworld y Hannibal.
Virginie Efira, nacida en Bélgica, es más conocida (Nadando en un sueño, Elle: Abuso y destrucción) y en el 79° Festival de Cannes, su presencia en la alfombra roja se dio en dos oportunidades.
El guion de Soudain fue escrito por Hamaguchi, junto a Léa Le Dimna, basado en el libro de esta última: “When Life Suddenly Takes a Turn”.
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(Francia, Japón, Alemania, Bélgica, 2026)
Dirección: Ryûsuke Hamaguchi. Guion: Ryûsuke Hamaguchi, Léa Le Dimna. Elenco: Virginie Efira, Tao Okamoto, Marie Bunel, Marie Denarnaud. Producción: Renan Artukmaç, Bettina Brokemper, Charlotte Dauphin, Julien Deris, David Gauquié, Hiroko Matsuda, Jean-Luc Ormières, Kôsuke Oshida, Joseph Rouschop, Yûji Sadai. Duración: 196 minutos.










