A Sala Llena

Cazadores de Sombras: Ciudad de Hueso (The Mortal Instruments: City of Bones)

(Estados Unidos/ Alemania, 2013)

Dirección: Harald Zwart. Guión: Jessica Postigo. Elenco: Lilly Collins, Jamie Campbell Bower, Kevin Zegers, Jemina West, Robert Sheehan, Robert Maillet. Producción: Don Carmody, Robert Kuzler. Distribuidora: Diamond Films. Duración: 130 minutos.

Cursilería al por mayor.

Al momento de analizar una película, en menor o mayor medida siempre surgen tópicos positivos o negativos. Lamentablemente en algunas de estas sólo se encuentran los segundos y, cuando son excesivos, la cuestión se torna un tanto caótica para cualquier espectador. Todo lo dicho viene al caso debido al estreno de Cazadores de Sombras: Ciudad de Hueso, impresentable film de Harald Zwart.

Esta obra – que está basada en la novela de Cassandra Clare – resulta ridícula, trillada y tiene tan poco sentido que impresiona. Una especie de híbrido entre telenovela teenager mediocre, cuento de hadas de poco encanto y todo tipo de cursilería existente. Algo así vendría a ser Cazadores de Sombras: Ciudad de Hueso, pero (en un intento de) película con un guión pésimo y una construcción visual que provoca náuseas.

Esta típica historia de adolescentes, conjuros, demonios y demás cosas fantásticas roza constantemente lo ridículo: diálogos patéticos y sin sentido, imágenes que quiebran cualquier esquema de un posible verosímil y personajes poco carismáticos, componentes que hacen de esta ensalada un universo en el que lo que se podía pensar que era malo, puede ser peor. Ejemplo: Castillo, escena en interiores, chico y chica se besan, de repente empieza a llover y surgen flores artificiales por doquier. Encima, música pop tediosa. La cursilería en su máximo exponente, el sin sentido, con un tinte dramático espantoso, un posible intento de empalagar al espectador, pero que funciona como una lanza en las entrañas.

La película posee una visión nefasta de las cosas, cada uno de los personajes resulta sumamente obtuso, mujeres poco seductoras y hombres histéricos y caprichosos que en conjunto provocan un culebrón para el olvido más la suma de efectos especiales para nada creíbles y diálogos tan poco inteligentes que parecen a propósito de lo mal elaborados que están.

En conclusión, siempre se puede encontrar algo a favor en una obra, pero en esta oportunidad Cazadores de Sombras: Ciudad de Hueso es de lo peor del año – y de los anteriores también -; sin dudas una película para ser olvidada, que no suma nada positivo ni siquiera en lo más mínimo. Un film detestable que seguramente ni les guste a los adolescentes a los que está dirigido, y en caso contrario provoca temor el hecho de pensar que cierto grupo de jóvenes se pueda nutrir con historias así de cara a su futuro.

calificacion_1

Por Tomás Maito

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