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Festivales - Otros Festivales

#Festival Escenario (Cine + música) | Islandia

SÓLO EL AMOR, EL IGNORANTE AMOR

Islandia es un país que parece salido de un cuento fantástico o de una novela de aventuras. Entre auroras boreales de colores fantasmagóricos, volcanes en ebullición constante, terremotos, géiseres y veranos interminables se alza esta isla de ensueño que estimula la imaginación. O por lo menos, la ficción. No es casual que Borges haya sentido una especial devoción por estas tierras. Toda su literatura se ve teñida de mitologías escandinavas y héroes nigromantes que se transmutan en cuchilleros de las orillas o compadritos homéricos. Este mismo afán de aventura y sed de horizontes se pueden apreciar en Islandia (2025), el primer largometraje de Leandro Cerro, un documental que narra el duelo a través de la aventura.

Ahora bien, el origen del film no es el viaje, sino la muerte del padre. A raíz de su partida, Leandro decide vender un par de cosas y usar parte de la herencia para comenzar el periplo. En un principio, los motivos del desplazamiento no son claros. Cierta afición por la música y sus festivales lo llevan a explorar aquellos horizontes. Se ensayan preguntas, respuestas y justificaciones que expliquen sus pasos. Nada es muy claro ya que no hay una finalidad en sí misma. No se intenta llegar a ningún lado más que a uno mismo. Este es un road trip que va en dos direcciones. Hacia afuera: conociendo personas, transitando paisajes, sumergiéndose en la vida; y hacia adentro: reflexionando, lidiando con el duelo, conociendo el amor.

Y ahí, en ese preciso instante, aparece la alemana. Una chica que conoce en el trayecto con el mismo ímpetu de horizontes que Leandro. En este momento es cuando el viaje y lo que muestra la cámara se transforman. Después de haber pasado por diversos lugares que van desde festivales de depressive suicidal black metal hasta granjas orgánicas de dudosos manejos. Todo en busca de experiencias, de imágenes. De pronto, con la aparición del amor, la cámara empieza a mostrar los paisajes de manera parcial, casi solapada, y es ella quien empieza a robarse la atención. Retratos, encuadres, detalles orientados a ilustrar la figura de quien se ama. Islandia deja de ser ese lugar fantástico donde vive Björk escondida vaya uno a saber dónde y pasa a ser el espacio donde se encontró el amor. O como dice Borges en su poema homónimo: “Sé que no lo sabré, pero me esperan / Los eventuales dones de la busca, / No el fruto sabiamente inalcanzable. / Lo mismo sentirán quienes indagan / Los astros o la serie de los números… / Sólo el amor, el ignorante amor, Islandia.”

El punctum de Barthes en el documental es una canción de Sigur Rós. Leandro cuenta que llegó por primera vez a la banda a través de los créditos finales de una película. Es Vanilla Sky (2001) de Cameron Crowe, donde Tom Cruise queda con la cara desfigurada después de un accidente de auto. El detalle de la composición subyace toda la película. No solo por el hecho de que uno de los motores para estar en aquella región es entrevistar a cualquier músico de la banda, famosamente conocidos por sus integrantes herméticos, que viven recluidos en cuevas modernas, tomando su té verde  y preparando el próximo disco. Sino por el hecho de que Olsen olsen del disco Ágætis byrjun aparece en el epílogo de este documental como un corolario final y conmovedor del viaje. El bajo de la composición suena como las ruedas de un auto en movimiento, las voces parecen cantos de sirenas, se escucha una flauta tímida a lo lejos, se alzan unas trompetas victoriosas como de desfile inaugural y no hay nada que no emocione. La sombra espectral que deja aquel final tiene sabor a nostalgia.

Islandia es el compendio final de una experiencia, de un estar en el mundo, de una mirada sobre las cosas. Su director pone el cuerpo y su duelo a disposición de la aventura y filma lo que pasa con él. El resultado es un entramado de situaciones mundanas que transforman al hombre. A aquel pequeño Cerro que perdió a su papá y se fue al culo del mundo a buscarse y así, terminó encontrando el amor.

(Argentina, 2025)

Dirección, Producción: Leandro Cerro. Guion: Hernán Rosselli, Leandro Cerro (con la colaboración de Camila Fabbri y Agustín Godoy). Duración: 93 minutos.

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