A Sala Llena

[23] BAFICI | El fulgor

Elegía de los cuerpos:

El comienzo de El fulgor (2021) consiste en los sonidos de los animales y el cerco en primerísimo primer plano que los mantiene en el corral. La sola imagen vale tanto por su belleza fotográfica y sonora como por la plenitud de sentidos que desplegará después.

Martín Farina, quien colaboró con Marco Berger en su singular documental Gualeguaychú: el país del carnaval (2021), toma algo del material de esa película y combinándolo con nuevas escenas, crea una obra nueva (con producción del propio Berger). A diferencia de aquel, Farina no se apoya  en la experiencia subjetiva de esos jóvenes de campo que año a año se revisten con brillos y plumas para participar del carnaval, sino en una experiencia estética puramente visual que se sostiene en la belleza de la fotografía y en los creativos contrapuntos creados por el montaje.

Por efecto del montaje y de una música que, con acierto, se ajusta al compás de los movimientos de los cuerpos, animales y hombres quedan relacionados. Los cercos que en unos son el principio del fin, en otros son los que impone la cultura como semblantes de la virilidad; el cuchillo como emblema fálico se contrapone a los brillos de purpurina y maquillaje del carnaval. En ambos casos, se trata de cuerpos privados de su plena libertad de ser.

Por otro lado las plumas son, en ambos, pavoneo erótico para la mirada. La mirada del director fragmenta y disecciona los cuerpos que, realzados por el primer plano o el plano detalle, exudan erotismo. La carne troceada de los animales, que luego es adobada para la cocción, se relaciona con la preparación de los cuerpos en el vestuario. Las carnes que van a ser consumidas por la mirada y el paladar, con aquellas que en el corsódromo quedarán expuestas a la mirada deseante de los espectadores. Farina sabe que el deseo recorta el cuerpo a partir de sus zonas erógenas y lo fetichiza; desde allí compone su película. El uso de la parcialidad y de lo entrevisto en la imagen le permite dejar espacio para que el espectador se vea sorprendido por nuevos sentidos, siendo parte de la construcción del film.

¿Y qué es lo que queda cuando termina el carnaval? Los restos de los brillos, los cuerpos mortificados y abandonados a la rutina y la dureza de la vida del campo; también la nostalgia y los sueños. La mirada que tajea el cuerpo lo degrada cuando lo iguala a una mercancía, pero una mirada deseante puede dignificar los cuerpos cuando puede elevar ese fragmento de cuerpo, exaltándolo con un sentido estético, aunque sea en un destello fulgurante. El Fulgor adquiere entonces la dimensión de una suerte de ensayo póetico sobre los usos de la mirada.

(Argentina, 2021)

Guion, dirección: Martín Farina. Elenco: Vilmar Paiva, Franco Heiler, Antonio “Chino” Molina. Producción: Marco Berger, Martín Farina. Duración: 65 minutos.

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