A Sala Llena

Betibú

(Argentina/ España, 2014)

Director: Miguel Cohan. Guión: Miguel Cohan y Ana Cohan. Elenco: Mercedes Morán, Daniel Fanego, Alberto Ammann, José Coronado, Norman Briski, Gerardo Romano, Osmar Núñez, Lito Cruz. Producción: Vanessa Ragone y Gerardo Herrero. Distribuidora: Warner. Duración: 100 minutos.

El género policial siempre tuvo un lugar destacado en el cine argentino. Durante la “época dorada” tuvimos exponentes como Fuera de la Ley, de Manuel Romero, y Apenas un Delincuente, de Hugo Fregonese. En los ’80 llegaron los films de Juan Carlos Desanzo, entre los que se destacan En Retirada y La Búsqueda, además de Noches sin Lunas ni Soles, a cargo de José Martínez Suárez. A partir del siglo XXI cobró nueva vida gracias a Un Oso Rojo, de Israel Adrián Caetano, y, sobre todo, desde El Secreto de sus Ojos, a la que le siguieron Las Viudas de los Jueves, Sin Retorno, Todos Tenemos un Plan y Tesis sobre un Homicidio. Estas últimas cinco fueron producidas por Haddock Films, Telefe Cine y la española Tornasol, también responsables de la flamante Betibú.

Basada en la novela de Claudia Piñeiro (autora del libro en el que se basó Las Viudas…), comienza con la misteriosa muerte de Pedro Chazarreta (Mario Pasik), un poderoso empresario. Al principio parece un suicidio, pero pronto se descubre que fue asesinado. Un crimen nada fácil para resolver: la víctima fue encontrada en su casa, en el country La Maravillosa, y no hay indicios de la irrupción de ningún extraño. Por supuesto, la prensa no deja de estar pendiente, sobre todo los especialistas en casos policiales del diario El Tribuno: el veterano Jaime Brena (Danial Fanego) y el recientemente ascendido Mariano Saravia (Alberto Ammann). Y se les sumará una pieza clave: Nurit Iscar (Mercedes Morán), periodista devenida en autora de bestsellers, conocida por sus allegados como Betibú. Ellos tres, con la colaboración de informantes y de otros personajes cercanos, investigarán el caso y descubrirán que se trata de la punta de un iceberg que amenaza con emerger.

Siendo fiel al género, la película avanza mediante una serie de pistas, sospechosos y escenas de suspenso, al mismo tiempo que nos permite conocer mejor a los personajes principales: sus tormentos, sus anhelos… Miguel Cohan, director de la mencionada Sin Retorno, vuelve a demostrar que tiene cintura para esta clase de films: sabe qué revelar y qué ocultar dependiendo del momento -y sin tomarle el pelo al espectador-, le imprime un ritmo adecuado a la narración y hace hincapié en subtramas que tienen que ver con lo más oscuro de nosotros mismos. Además, para que el tono no sea siempre de una seriedad germana, le imprime algunas salidas humorísticas que le sientan muy bien a la historia.

Mercedes Morán y Daniel Fanego conforman una estupenda dupla (de hecho, están por encima de todo el elenco), acompañados por el sobrio Alberto Ammann. También es para destacar el trabajo de José Coronado, Osmar Núñez y Norman Briski como un peculiar informante, capaz de mezclar teorías conspirativas con el descenso de importantes equipos de fútbol. Así y todo, la química entre Morán y Fanego sigue siendo de antología. Eso sí, resulta una sorpresa lo desaprovechada que está Carola Reyna, quien encarna a una de las amigas de Nurit.

Aunque no alcance la estatura de obra maestra, Betibú es un correcto policial, muy bien llevado por los protagonistas, y un digno integrante de una tradición del cine nacional que, esperemos, nunca termine.

calificacion_3

 

 

Matías Orta

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