A Sala Llena

Pioneros

Dramaturgia y dirección: Joaquín Bonet. Vestuario: Sol Montalvo. Escenografía: Luciana Quartaruolo. Iluminación: Fernando Berreta. Peinados: Manuela Sheldbauer. Maquillaje: Manuela Sheldbauer. Diseño sonoro: Martin Porta, Miguel Teninna. Visuales: Martin Olemberg, Matias Sierra. Música: Ezequiel Flenher, Damian Minkas. Asistencia de escenografía: Ornella Zampa. Asistencia de dirección: Fabiana Castaño. Producción: Patricio Alvarez Casado, Renata Tealdi. Co-producción: Pablo Figueroa, Alvaro Gorospe. Elenco: Soledad Cagnoni, Julián Calviño, Andrés Ciavaglia, Gala Núñez, Lucrecia Oviedo, Belén Parrilla, Fernando Ritucci, Pablo Seijo, Natalia Salmoral. Prensa y comunicación: Florencia Kessler.

Vida acuática

 Con una premisa futurista, Pioneros, se presenta como el experimento científico cuyo objetivo es crear una nueva comunidad por fuera y más allá de la vida en sociedad conocida hasta ahora.

Una aventura oceánica reforzada por dispositivos tecnológicos que garantizan un pasaje desde la superficie hacia las profundidades en las que una especie de gurú, encarnado en el siempre atinado Pablo Seijo, oficia de guía hacia la creación de una nueva civilización sin violencia.

El acierto de la obra se asienta en la escenografía que posibilita el pasaje a ese mundo del experimento luminoso, y vuelve verosímil la referencia al espacio interestelar pero bajo el agua. El vestuario también colabora con la propuesta y, sin dudas, tanto la iluminación como los visuales y la música refuerzan esa atmósfera ciertamente extraña.

Sin embargo, sin actuaciones sosteniendo una trama un tanto surrealista (por la unión de universos disímiles) y que, en ocasiones, coquetea con el absurdo, todo se caería. La irrupción de una niña actriz en escena, en un mundo que acostumbramos adulto, funciona como un elemento disruptivo que se desempeña muy bien dentro de la realidad escénica que la obra construye.

En los primeros minutos, el espectador quizás se pregunte qué es lo que está viendo pero a medida que transcurre el pacto de lectura se consolida y se facilita el deslizamiento hacia la fantasía.

El resultado es prometedor: la obra es divertida, arriesgada, nos cuenta una historia entretenida y suma el lugar en el que se presenta. El Galpón de Guevara como espacio cultural alternativo es amable, cómodo y acogedor; para ir a tomar algo antes de que comience el espectáculo y pasarla bien lejos del centro o de los circuitos ya tradicionales de teatro off.

 

Teatro: El Galpón de Guevara – Guevara 326 (Chacarita, CABA).

Funciones: Viernes 21 hs.

Entrada: $200.-

calificacion_4

 

Por Aleli Jaít

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