A Sala Llena

Prisoners of the Ghostland

DE HUEVOS Y  EXPLOSIONES

Tercera película del año con Nicolas Cage en un protagónico. Probablemente Prisoners of the Ghostland sea de las más esperadas, porque además de tener al actor de viraje más extraño en su carrera se suma en la dirección Sion Sono. El maestro japonés, prolífico realizador, se presenta como un nombre especialmente diseñado para esta etapa de un Cage liberado, y más comprometido con la experimentación de narrativas, interpretaciones y estéticas alejadas del mainstream hollywoodense. La unión del actor más desenfrenado y un director sin miedo al surrealismo y al extremo de sus ideas parece, en teoría, una relación perfecta. Basta solo con ver El club de los suicidas (Jisastsu Circle, 2001) su película más famosa. Allí, bajo un manto retórico de espesor gráfico, expuso uno de los dolores más grandes de su país: el suicidio. Antes y después, Sono puso su firma en diversos géneros y tonos sin nunca dejar de lado su marca autoral.

En Prisoners of the Ghostland sucede algo inesperado, porque en vez de tener a Cage visitando el territorio del japonés, es Sion Sono el que adapta sus modos a una narración más clásica y genérica, a pesar del disparate híbrido que la narración presenta. La trama es simple: un asaltante de bancos (Cage, claro) preso por un robo que salió mal (con civiles muertos, incluyendo un infante) es requerido para una misión casi suicida: rescatar a la nieta (Sofía Boutella) del “Gobernador” (Bill Moseley). El delincuente tiene que vestir un traje con dispositivos que poseen sensores explosivos capaces de estallar si se desvía o, también, si ataca a una mujer indefensa; en ese caso el artefacto detona uno de sus testículos. En esta particularidad se puede encontrar la huella más clara que identifica al director japonés. La mancomunión de mundos alude a Escape de Nueva York (Escape From New York, 1981) y a Mad Max (1979), permitiendo que esta película allane su camino. En el medio los largos diálogos, las situaciones enrarecidas y cierta teatralidad confabulan contra el andar de la historia.

En la recreación de un mundo no explicado, pero que tiene reminiscencias de un Japón feudal combinado con un futuro apocalíptico, yace la belleza de una ambientación colorida. El deambular sin rumbo -por momentos- de la trama y el freno de mano para explotar las posibilidades de un extremo más afín a la filmografía del director son los problemas que maneja el film. Así, con fallas, Prisoners of the Ghostland es una película a la que hay que abrazar, porque al menos en las intenciones se erige como un manantial de agua fresca dentro del conservadurismo convencional en el que se ve atrapado el cine de entretenimiento.

Permitida su reproducción total o parcial, citando la fuente.

Dirección: Sion Sono. Guion: Aaron Hendry. Renzo Sixo Safai. Elenco: Nicolas Cage, Sofía Boutella, Bill Moseley, Tak Sakaguchi, Nick Cassavettes. Producción: Nate Bolotin, Rexa Sixo Safai, Michael Mendelsoh, Laura Rister, Ko Mori. Duración: 103 minutos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio está protegido por reCAPTCHA y se aplican la política de privacidad y los términos de servicio de Google.

También te puede interesar...

Tren bala (Bullet Train)

LEER MÁS →

The Humans

LEER MÁS →

Faya Dayi

LEER MÁS →

BUSCADOR

Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors

CATEGORÍAS

Seleccionar:

ÚLTIMAS ENTRADAS