A Sala Llena

El Rastro

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Dramaturgia: Margo Glantz. Dirección: Alejandro Tantanián  Adaptación teatral: Analía Couceyro con la colaboración de Alejandro Tantanián. Asistencia de dirección: Ernesto Donegana & Ignacio Bartolone. Diseño gráfico: Nicolás Lodigiani. Fotos: Ernesto Donegana. Producción: Mónica Paixao. Diseño visual: Equipo EL RASTRO. Música: Rafael Delgado.  Actúan: Analía Couceyro y Rafael Delgado. Prensa: Duche&Zárate

Huellas de un amor perdido

“El corazón tiene razones que la razón desconoce” es la cita de Pascal pronunciada, en más de una ocasión, por Nora. Ella está en el funeral de su ex esposo Juan, y la dicotomía razón-pasión es el núcleo sobre el cual se recuesta la trama de la obra. En la dualidad de una mujer en duelo que recuerda.



El rastro
es la novela de la mexicana Margo Glantz, adaptada por Alejandro Tantanián y Analía Couceyro, quien también protagoniza la obra junto al chelista Rafael Delgado. Se unen la música, la literatura y el teatro para crear una atmósfera oscura producida, a la vez, por un cuerpo que asiste a la muerte de otro cuerpo y, al hacerlo, cuestiona la propia subjetividad.

Analía Couceyro encara este unipersonal desplegando un arsenal de recursos que hacen tan vívido lo actuado que, por momentos, el público asiste a la ferocidad del rostro develado y cree caer en el terreno de lo verdadero.

Con movimientos sublimes y la ligereza de quien sabe que su cuerpo es la herramienta que más se abandona tanto a los designios del personaje como a las marcaciones del director.  Couceyro es la actriz en estado puro, la expresividad y la delicadeza de lo crudo, del moco suelto que recorre la cara, de las lágrimas que caen cuando se habla de otra cosa, pero también es la señora de la risa, la seducción, el misterio y la furia; estados por los que transita sin que se perciba en qué momento produjo el pasaje, el cambio de ánimo. Esta naturalidad para la fantasía es la que Couceyro comparte con Tantanián.

La puesta en escena es minimalista y recrea un velatorio, sólo la presencia de unas sillas y un cuadrilátero asignado a Delgado. La música tiene un rol protagónico en la pieza puesto que tanto Nora como Juan, el ex marido muerto, son músicos. Es, además, la iluminación una pátina que propone texturas y climas tenues.

Pero sin dudas, es Couceyro quien brilla en la oscuridad del relato cuando pide, en las pieles de Nora, sólo ser reconocida; entre la melancolía, el dolor, el sentimiento y la razón reclama, suplica el tan ansiado pésame.

Teatro: El Extranjero – Valentín Gómez 3378

Funciones: Sábado 18:00 hs.

Entradas: General $ 90,00. Estudiantes y jubilados $ 70,00.

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