A Sala Llena

Sudado

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Sudado

Dirección: Jorge Eiro. Autoría: Facundo Aquinos, Julián Cabrera, Belén Charpentier, Jorge Eiro, Facundo Livio Mejias, Paul Romero. Vestuario: Paola Delgado. Diseño de escenografía: Estefanía Bonessa, Paul Romero. Diseño de luces: Adrian Grimozzi, Eduardo Pérez Winter. Elenco: Facundo Aquinos, Julián Cabrera, Facundo Livio Mejías Prensa: María Sureda.

Con una atractiva puesta en escena, que simula un restaurante peruano en remodelación; dos albañiles y el hijo del dueño, se encuentran nuevamente y dan vida a Sudado: un mini relato que parte, desde lo más sincero, de una de las relaciones laborales más precarias y confusas: la del obrero inmigrante con el patrón y la del amigo, y a su vez empleado, con el dueño. Todo esto se mezcla con la tristeza de la reciente partida del mandamás, quien entendía y conocía a todos, algo que los tres personajes intentarán superar bajo la imagen de un Machu Picchu luminoso, cautivante.

Jorge Eiro dirige un texto del que participaron en su autoría los actores, lo cual es notorio en las interpretaciones, ya que son sólidas en su composición: los personajes son consistentes y medidos, uno sostiene al otro. Ricky, (gran interpretación de Mejias), y Alejo soportan una amistad ficticia que se mantiene por la necesidad del trabajo y  casi por mandato. Alejo, encarnado correctamente por Cabrera, apenas conoce a Lalo, y aunque éste hable el mismo idioma, parece no comprenderlo y utiliza de intérprete  a Ricky nuevamente, el sostén de una relación cuasi inexistente. Este perfecto equilibrio sobre las tablas mantiene un clima tenso que acentúa todo el folclore que conlleva una obra en construcción.

El ritmo lo marcan las preguntas insistentes de Facundo Aquino en su destacable interpretación de Lalo, quien machaca con la cultura peruana, las comidas, la música y la herencia. A él le sobran las palabras, Alejo no sabe que decir y las miradas de Ricky lo dicen todo.

Se destaca el meticuloso trabajo gráfico que acompaña la pieza, los afiches, el souvenir muy atinado al salir y la fotografía, lo mismo la escenografía planificada: cuidadosamente kitsch .

Sudado, traspirado y cansado, pero con fuerzas como para tratar de reconstruirse y  salir adelante. También Sudado es la típica comida, casi siempre de pescado, con ajo y cebolla, que se sirve en cualquier restaurante peruano… ideal para degustar luego de ver esta excelente obra.

Teatro: Teatro Beckett – Guardia Vieja 3556

Funciones: Viernes 23:00 Hs

Entrada: $40

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