A Sala Llena

Topos

(Argentina, 2012)

Dirección, Guión y Producción: Emiliano Romero. Elenco: Lautaro Delgado, Leonor Manso, Gabriel Goity, Mauricio Dayub, Pompeyo Audivert, Osqui Guzmán, María Figueras, Ludovico Di Santo, Dalila Romero, Iride Mockert. Distribuidora: No Solo En Cines. Duración: 100 minutos.

En un futuro postapocalíptico, el mundo está dividido entre quienes viven en la superficie y los que moran en el subsuelo. Estos últimos son seres marginados por la sociedad, que deben vivir en pasadizos, a oscuras. Igual que topos. Pero, lejos de quedarse quietos y ocultos, forman sus propias leyes y suelen cometer atentados en el mundo exterior. En ese contexto tan peligroso e impredecible, un muchacho (Lautaro Delgado), hijo del líder de los topos (Mauricio Dayub), tiene la mente en otra parte: se la pasa espiando a los alumnos de una escuela de danza, como si deseara formar parte de ellos. Y lo logra, cuando se hace pasar por Amadeo (Ludovico Di Santo), quien es secuestrado bajo tierra. El topo descubrirá un mundo nuevo, extraño, y encontrará una amiga (Dalila Romero) y compañeros envidiosos que no están dispuestos a ser opacados por un desconocido. Claro que él se las arreglará para triunfar como bailarín, sin importar lo que deba hacer para lograrlo.

¿Ciencia-ficción? ¿Terror? ¿Fantasía? Topos es difícil de clasificar en un género concreto, cosa que resulta muy interesante. El director Emiliano Romero crea un mundo muy propio, con elementos de retrofuturismo al estilo del Terry Gilliam de Brasil, pero sin nunca hacer referencias explícitas a otras obras. La fotografía y el arte contribuyen a generar una sensación de encierro, incluso cuando estamos arriba, en la escuela de danza.

La película presenta dos mundos que no son tan opuestos como parecen, ya que los personajes incurren en actos perversos —o, al menos, no políticamente correctos— con tal de conseguir lo que buscan, hasta los que parecen no tener maldad, como el Preceptor que interpreta Pompeyo Audivert. Lautaro Delgado es el protagonista, tarea que ya hizo El Topo, corto de Romero, de 2003, que dio pie al largometraje. Se nota su entrega en cada plano. El trabajo con la postura (los topos deben andar agachados) y sus modismos de animal provocan compasión, y, aunque su comportamiento puede ser peligroso, no dejamos de sentir cariño por él.

El resto del elenco no se queda atrás. Leonor Manso y Gabriel Goity encarnan a la profesora Reznicoff y al director del instituto, respectivamente… aunque estos personajes no temen intercambiar roles en determinados días. Mauricio Dayub está perfecto como Kongo, el topo líder. Dalila Romero funciona como la única gota de cordura en medio de aquel mundo delirante. Y en el papel de Enzo, Osqui Guzmán sorprende con una caracterización sobria, seria e inquietante, muy distinta de los papeles cómicos a los que nos tiene acostumbrados.

Topos no se parece a ninguna otra película argentina (por lo menos, a ninguna reciente) y hace una perfecta alegoría del costado más dark de los seres humanos, ya sea en un tenebroso mundo del mañana o en el presente.

calificacion_4

Por Matías Orta

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

También te puede interesar...

Argentina, 1985

LEER MÁS →

Mete miedo

LEER MÁS →

Rubia (Blonde)

LEER MÁS →