A Sala Llena

12 Horas (Gone)

alt

12 Horas (Gone, Estados Unidos, 2012)

Dirección: Heitor Dhalia. Guión: Allison Burnett. Producción: Dan Abrams, Sidney Kimmel, Gary Lucchesi, Tom Rosenberg, Chris Salvaterra. Elenco: Amanda Seyfried, Jennifer Carpenter, Wes Bentley, Michael Paré. Distribuidora: Alfa. Duración: 94 minutos.

Caperucita no aprendió

¡Qué linda es Amanda Seyfried!. Al menos permítanme exótica. Pero usar y abusar de su rostro, ojos llorosos y prominentes labios, no es garantía de nada. Además, verla correr de un lado para el otro en una historia que parece ir desarrollándose a los tumbos, más que en heroína la convierte en una suerte de burro de carga, con la casi plena responsabilidad de hacernos creer cualquier cosa a cualquier precio.

Jill, el personaje que la blonda interpreta, vuelve a su casa después de cumplir su jornada de trabajo como camarera nocturna, para hallar que su hermana Molly (Emily Wickersham) ha sido secuestrada. Segura de que se trata del mismo captor que tuviera a la propia Jill cautiva un año atrás, acude a una excesivamente escéptica policía que ya, en aquel entonces, había descreído de la joven. No sólo eso, además considerando que el secuestro había sido producto de su imaginación, fue internada en un neuropsiquiátrico contra su voluntad.

Lo que sucede entre el comienzo y el final (de los peores que he visto, por su resolución apresurada que parece excusarse de dejar miles de cabos sueltos) es de una superficialidad tal que decir que estamos ante una cinta de suspenso es mentir. No funciona como filme del género.

Las intervenciones de las “grandes estrellas”, Wes Bentley (Belleza Americana), como el detective Peter Hood, y Jennifer Carpenter (El Exorcismo de Emily Rose) como la compañera de trabajo de Jill, Sharon Ames, quedan deslucidas tras personajes acartonados por donde se los mire (vestuario, maquillaje, actuación, desarrollo del personaje…) que no aportan tanto como se supone por la forma en la que son presentados.

Sin embargo desde el comienzo parece haber sido un proyecto hecho a las apuradas. Nacido de un guión escrito por Allison Burnett (Otoño en Nueva York) sin contrato ni garantía, luego entregado a los productores Lucchesi y Rosenberg, con un plazo de 24 horas para decidir filmarla o no. Finalmente le dieron el visto bueno, dándole la dirección al director brasileño Heitor Dhalia, son ellos mismos los que expresaron que fue una película que se hizo rápidamente.

Y así de rápido y fácil será olvidarla. Pronto la veremos circulando por los ciclos de tarde de algún canal de aire. Eso sí, imposible dejar de mirar los ojos y la boca de Amanda Seyfried.

 alt

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

También te puede interesar...

Andor

LEER MÁS →

Argentina, 1985

LEER MÁS →

La huérfana: el origen (Orphan: First Kill)

LEER MÁS →