A Sala Llena

El Avispón Verde, Según Rodolfo Weisskirch

No Contaban con mi Astucia

“Kato, si nos comportamos como héroes normales, los malvados sabrán que vamos atrás de ellos y nos estarán esperando, pero si somos un poco malos y nos hacemos notar por eso, entonces no sabrán que esperar de nosotros. ¿Entendés?

¿Qué se podía esperar de una adaptación de “El Avispón Verde” a cargo de los tipos que escribieron comedias post adolescentes como Supercool o Pineapple Express? ¿Qué pensaría George W. Tendle, creador del personaje y de “El Llanero Solitario” que Britt Reid pasaran de se héroes moralista, valiente y honesto, pero terminen siendo un inepto veinteañero fiestero, que se convierte en héroe por pura casualidad?

Primero que todo hagamos un breve repaso de la historia de El Avispón. El personaje fue creado para un radioteatro (igual que el Llanero) en 1930. Todas las semanas, las familias se reunían alrededor de la radio para seguir las aventuras de este sobrino nieto urbano del enmascarado del oeste.  El éxito del personaje lo llevó al mundo de las historietas, al de las películas seriales (tipo Flash Gordon) y finalmente a la serie televisiva de 1966, de donde surgió la gran leyenda de las artes marciales, Bruce Lee. Contemporáneo de la serie “Batman” (incluso en un par de capítulos, el encapotado, el Avispón, Kato y Robin se enfrentaban a El Guasón y compañía) tenía esa estética típica de finales de los ‘60s con inspiraciones psicodélicas, artes marciales y mensajes didácticos. La serie no pasó de una temporada pero se convirtió en un clásico de culto. Desde hace bastante tiempo, tanto Tarantino como Kevin Smith estaban tratando de comprar los derechos de hecho para llevarla a la pantalla grande. Sin embargo, el contrato final lo consiguieron los jóvenes (tienen menos de 30 años) Rogen y Goldberg, quizás para lograr generar mayor empatía con el público adolescente.

En principio, la iba a dirigir Stephen Chow (el original director y actor de Kung Fusion y Shaolin Soccer), quien además interpretaría a Kato. Pero discrepancias creativas lo dejaron fuera del proyecto, primero como director y después como Kato. En su lugar aparecieron el cantante chino Jay Chou y el irregular director de Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdos, Michel Gondry. ¿Pero acaso dicha combinación podía funcionar?

El resultado no es una película de superhéroes, ni siquiera un film de acción normal. Más bien se trata de una buddy movie, que resalta los valores de la amistad y decide romper con los lugares comunes de las películas de superhéroes. Rogen lleva el personaje de Ligeramente Embarazada o Pineapple (el soberbio vago fumón fiestero) a un contexto heroico de la noche a la mañana. A pesar de la muerte de su padre, Britt se convierte en el Avispón de puro capricho, lo cuál lo diferencia de cualquier superhéroe que reniega de su identidad. Todo lo contrario, Britt lo disfruta, aunque él mismo sea un inútil y el verdadero genio sea Kato. De esta manera, Rogen y Goldberg elaboran un guión que tiene todos los estereotipos y clisés de las adaptaciones de cómics (mezcla de Batman y Superman específicamente, con juguetes tecnológicos, y un diario de por medio), pero ni bien presentan los mismos, deciden romperlos o dejarlos a un segundo plano. Ejemplo de esto, es el lugar que ocupa Leone Case (Diaz), que en principio aparenta ser la típica “chica” de turno, pero no lo es tanto (además es mayor en edad, que ambos protagonistas). Por otro lado, el villano es un criminal al que le gusta ser malo “porque sí”. No hay justificaciones psicológicas que devienen del pasado del personaje, no hay venganza de por medio, ni siquiera se trata de un tema de dinero o poder. Chudnofsky quiere ser el criminal más temido de la ciudad, pero su nombre y apariencia no lo ayudan. Entonces, tenemos a un héroe inepto, un asistente genial, una chica no tan femenina y un villano inseguro demasiado conciente de su maldad. ¿Qué nos falta? La voz de la experiencia, Mike Axford, el editor del diario de padre de Britt, que es completamente obviado por el protagonista.

De esta manera, Rogen y Goldberg imponen su calidad de autores, especialmente porque priorizan la relación de amistad entre Reid y Kato sobre el resto de las subtramas. Los actos criminales ocupan un segundo plano, una excusa para contar la historia de amistad entre estos dos freaks, un poco como sucedía en Supercool o Pinneapple. Como se convierten en amigos, como sus puntos de vista los separan y como tener un objetivo en común los vuelve a unir. Esa es la clave de esta adaptación.

Alrededor de esta “trama” se van sucediendo divertidas y entretenidas secuencias de acción, donde Gondry muestra su creatividad visual. Si bien se trata de su obra menos personal en lo narrativo (aunque la relación Kato – Britt se puede relacionar con la que tenían Jack Black y Mos Def en Rebobinados), debe ser la más ambiciosa a nivel estético. Aprovechando el amplio presupuesto que tiene a sus espaldas, el director de Soñando Despierto construye (falsos) planos secuencia excepcionales, que rememoran los mejores trabajos que el francés realizó en el mundo de los video clips. Aprovechando cambios de velocidades y efectos especiales, logra interesantes secuencias de acción. Gondry también es un fan setentoso, y utiliza múltiples cuadros al mismo tiempo, que resaltan gracias a la incorporación del efecto 3D agregado en la post producción. Pero tampoco abusa de esta estética y nunca lo visual le saca protagonismo a la historia o la comicidad.

Todo el elenco tiene su lucimiento. Tanto Diaz, como Waltz o James Olmos lucen soberbios en sus relativos pequeños personajes. Hay un par de efectivos cameos, pero es sin duda la química entre Rogen y Chou lo que sacan adelante la película. No esperen ver a un Bruce Lee contemporáneo en el cantante chino. Digamos que las secuencias de artes marciales cumplen su propósito, pero no toman protagonismo. Lo que más se destaca de Chou es se gracia y carisma. Rogen, por otro lado hace su personaje de memoria. Es como Woody Allen. Tiene al mismo personaje incorporado en todo lo que hace, pero sigue divirtiendo y en este contexto es divertido.

Una verdadera sorpresa (acaso porque las críticas en Estados Unidos fueron decepcionantes), El Avispón Verde es un digno entretenimiento, divertido, con originales (y exageradas) secuencias de acción, con un guión sólido que contiene diálogos y detalles ingeniosos, homenajes a Trendle, sus personajes, y un pequeño tributo a Bruce Lee.

Seguramente la disfrutarán más los seguidores de Rogen y Gondry que los de la serie o los que buscan una película de superhéroes (aunque no hay superpoderes), pero ¿qué quieren? ¿un hombre en malla, conflictuado con su identidad y vengativo? Para eso existe Batman… Acá hay otra cosa, algo distinto… una alternativa.

 

 

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