A Sala Llena

Romeo y Julieta (Romeo and Juliet)

(Reino Unido/ Italia/ Suiza, 2013)

Dirección: Carlo Carlei. Guión: Julian Fellowes, basado en la obra de William Shakespeare. Elenco: Hailee Steinfeld, Douglas Booth, Damian Lewis, Natascha McElhone, Tomas Arana, Laura Morante, Paul Giamatti, Stellan Skarsgård, Ed Westwick. Producción: Simon Bosanquet, Lawrence Elman, Julian Fellowes, Alexander Koll, Ileen Maisel. Distribuidora: Buena Vista. Duración: 118 minutos.

¿Qué se puede contar sobre Romeo y Julieta que ya no se haya dicho? Que la tragedia más famosa de William Shakespeare regresa a la pantalla grande… aunque no de la mejor manera. La premisa y los personajes son siempre los mismos: Romeo y Julieta, dos adolescentes que se enamoran pese a ser hijos de familias enfrentadas entre sí, lo que los llevará a mantener una relación oculta, con terribles consecuencias.

Lejos de la original y vibrante propuesta de Baz Luhrmann en Romeo+Julieta, este film retoma el estilo clásico del texto original, que sigue teniendo como mejor representante cinematográfico a la adaptación estrenada en 1968, dirigida por Franco Zeffirelli y protagonizada por Olivia Hussey (nacida en Argentina como Olivia Osuna) y Leonard Whiting. De hecho, fue filmada en locaciones reales de Italia, empezando por Verona, donde transcurre la mayor parte de la acción. Una prometedora vuelta a las fuentes, que también se tradujo en fidelidad a las líneas y descripciones creadas por Shakespeare. Pero lo que podría haber sido una interesante puesta al día de esta mítica historia dio como resultado una película chata, carente de vida, al punto de ni siquiera transmitir el amor y la pasión y el dolor que caracterizan a la obra.

El problema empieza por la falta de química entre los protagonistas. Hailee Steinfeld no brilla como lo hizo junto a Jeff Bridges en Temple de Acero, pero se las arregla para transmitir la pureza y la inocencia de Julieta (tal vez demasiado: por momentos parece de 12 años). En cuanto al menos conocido Douglas Booth, luce inexpresivo e inadecuado para el papel de Romeo. Este actor británico hizo una acertada labor como el cantante Boy George, el vocalista de la banda new romantic Culture Club, en el film televisivo Worried About the Boy, y pronto aparecerá en Noé, de Darren Aronofsky. Es evidente que hay talento en él, pero aquí no fue bien explotado.

El elenco secundario incluye a nombres que, en mayor o menor medida, ya tienen su peso: Damian Lewis, Paul Giamatti, Stellan Skarsgård y Natascha McElhone, entre otros. Más allá de algunas pinceladas de Giamatti y de las buenas intenciones de Lewis, ninguno está aprovechado como correspondía.

El italiano Carlo Carlei supo pegarla con El Vuelo del Inocente, y hasta probó suerte en Hollywood con la tierna aunque extraña Fluke, sobre un hombre que reencarna en un perro. Hasta sonó como posible director de Soy Leyenda, a mediados de los ’90. Si bien tiene experiencia haciendo superproducciones de época para la TV europea, ni él ni el oscarizado guionista Julian Fellowes logran darle vuelo y/ o garra a un material que nunca pierde su atractivo.

Si buscan un enfoque tradicional, pero del bueno, de Romeo y Julieta, ninguno tan memorable como la de Zeffirelli. Si quieren la visión más pop y estrambótica, corran a disfrutar del trabajo de Luhrmann. Y si no tienen otra intención que dormir una siesta, a no perderse la versión que hoy llega a los cines.

calificacion_2

Por Matías Orta

 

¿Cuántas veces se vio en pantalla grande una historia totalmente destruida? Los clásicos que están impregnados en el inconsciente colectivo generan grandes expectativas en el espectador y es por eso que se debe tener cuidado. Una decisión fallida y la película se desmorona.

Eso es lo que sucede en Romeo y Julieta. Carlo Carlei quiso volver a lo clásico, calcar el Shakespeare de las hojas en la pantalla. Ya se sabe: dos jóvenes que se enamoran pero sus familias están enfrentadas, por lo que su amor será clandestino pero intenso. Error. Sorprende que Julian Fellowes, creador de la exitosa serie Downton Abbey, haya fracasado de semejante forma en esta nueva adaptación del film.

En realidad, son varios los factores que hacen de esta nueva versión un completo desastre. El eje del problema son los actores;  muy jóvenes, con poca expresión y con un guión complejo. Así, no logran transmitir ningún tipo de emoción. Ninguna de las palabras que dicen parecieran sentirlas, da la sensación de que las están simplemente repitiendo frente a una cámara. Douglas Booth, encargado de encarnar a Romeo, es un simple galán británico del cual todas las adolescentes se enamorarán por su físico y cara bonita. Hailee Steinfeld (Julieta) es quizás la más acertada, sin embargo, por momentos hay sobreactuación en la inocencia de su personaje.

Tal vez lo único rescatable sea la escenografía, el vestuario y la música. Una lástima que nada de eso se pueda apreciar o complementar con la emoción que debería tener la historia.

Es imposible no hacer referencia a Romeo+Julieta, de Baz Luhrmann, en la que cada personaje es importante, en la que los buenos son extremadamente buenos y los malos son seres oscuros, realmente villanos. Nada de esto se ve en la adaptación de Carlei, tampoco nada innovador.

calificacion_1

Por Fernanda García Arroyo

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